jueves, 16 de junio de 2011

Efecto Puyehue II: de los efectos posibles de la ceniza sobre la actividad acuícola

Los productores de Alicura han comenzado a juntarse para enfrentar lo que se venga.
De reuniones que han estado teniendo en estos días, más los resultados de la participación de CEAN, AIC y CRUB en distintas instancias, han producido una solicitud al ministro Julián Dominguez, que pongo aquí como vínculo. Este es el vínculo, digo...
Escribió Marcelo Lopez (de la empresa Aguas Claras) y suscribieron los demás que los efectos serán significativos, por lo que la salida de la crisis deberá contar con la ayuda de los estados nacional y provinciales, además de los estamentos técnicos de apoyo. Como conclusión del análisis de la situación actual, los productores dicen, como conclusión, que: 

1. Enorme cantidad de ceniza caída hasta el momento.

2. Se estima actividad volcánica por al menos tres a cuatro meses más.

3. Gran Turbidez de las aguas, se estima 6 meses más.

4. Imposibilidad de alimentación a los peces, por al menos próximos 6 meses.

5. Mortandad estimada del 100% de la biomasa, después de ese lapso de tiempo.

6. Partículas en suspensión, deteriorando el estado sanitario de los peces, 6 meses.

7. Aceleración de mortandad de peces, dada la sinergia entre falta de alimentación y estado sanitario deficiente. Ataques de bacterias y virus activos en el medio acuático.

8. Posibles cambios en las condiciones físicas y químicas del agua, que resulten inviables para la cría de peces en cautiverio. Cambio de PH, Oxigeno disuelto, alcalinidad, etc.

9. Imposibilidad de desoves (junio Agosto), falta de semilla para nuevo ciclos productivos. (repoblación o para cría)

10. Cierre permanente o momentáneo de centros de cría, por imposibilidad productiva.

11. Generación de desempleo.

12. Enorme lucro cesante por falta de cumplimiento de las obligaciones comerciales.

13. Gran riesgo sanitario por posible mortandad masiva de peces en la cuenca. (Criadero y silvestres).

14. Enorme riesgo de perder el estatus sanitario de “libre de enfermedades de declaración obligatoria”.


Como se ve, algunos son efectos actuales y otros riesgos potenciales. Habrá que estar atentos sobre el monitoreo de los efectos sobre el ecosistema y sobre la actividad. Es fácil decir que hay que conservar la calma, cuando el que está en riesgo es otro, pero precisamente hay que conservar la calma para hacer lo que hay que hacer.