miércoles, 5 de septiembre de 2012

Efectos genéticos de los salmones de cultivo escapados: cuestión de tamaño (de las poblaciones silvestres...)

Hola navegantes, vean esta nota que habla de posibles efectos de los peces escapados de  criadero sobre poblaciones locales. Es interesante el planteo de la propia regulación que se dan los salmones en sus zonas de origen. Pero qué pasaría en sitios en los que las poblaciones naturales no son tan abundantes?. Patagonia norte, por caso, en donde los escapes de truchas arco iris de los criaderos podrían interactuar con las poblaciones silvestres de dicha especie, cuya genética se está estudiando más en profundidad en estos tiempos, ya que se sabe de dónde provinieron las primeras siembras, allá por 1904, pero luego hubo como un desorden de nuevas líneas de cultivo, nuevas introducciones, etc. Será que los escapados de Alicura irán "a la cola" (a esperar, digo....) en las temporadas reproductivas del Limay y Traful? 


La investigación se ha desarrollado entre 1970 y 2010

Las poblaciones salvajes condicionan la modificación genética de los salmones en casos de fuga

ipac - 4 de septiembre de 2012Compartir en Facebook Compartir en Twitter  A+ A-
salmones
La presencia de salmones de piscifactoría en un entorno salvaje son un riesgo para la composición genética de la especie en estado libre y también para la estructura poblacional. Sin embargo, los científicos no establecen una relación directa entre la frecuencia con la que se producen las fugas de peces y la modificación genética. La clave podría estar en la población original de las zonas donde se producen las fugas. Lo dice el Instituto Noruego de Investigación Marina, en los últimos cuarenta años ha estudiado a más de 3.000 ejemplares de salmón capturados en las 21 zonas de salmónidos más importantes del país.
“Cada año cientos de miles de salmones escapan de las granjas comerciales, pero hasta ahora no conocíamos de qué forma la composición genética de los animales se veía afectada”, explica Øystein Skaala, una de las responsables de estudio. En el transcurso de los trabajos se ha observado como la falta de una constante entre el número de salvajes frente a los de piscifactorías se ha revelado como un dato fundamental para conocer el índice de alteración genética.
Así, de las 21 zonas analizadas, en cuatro de ellas se observó con claridad cómo los ejemplares presentaban cambios genéticos debido a la mezcla de ejemplares. Sin embargo, y a pesar del alto número de fugas producidos en las tres últimas décadas en Noruega, en las 15 zonas restantes no se han podido definir estos cambios. “Esto sugiere que en muchos lugares los salmones “fugados” tienen una menor probabilidad de mezclarse genéticamente con las poblaciones indígenas, y por lo tanto las consecuencias de estos escapes serían impredecibles en un primer momento”, indican. Así, la densidad de la población indígena puede jugar un papel clave en determinar si fugados logran una mezcla genética con la población silvestre, ya que donde hay una población numerosa y estable es más difícil que los ejemplares de cría puedan reproducirse. El estudio también muestra que gran parte de la distribución geográfica primordial en las poblaciones de salmón silvestre se mantiene intacta, afirma Skaala.