lunes, 10 de diciembre de 2012

Evolución de las dietas para acuicultura, el reemplazo de los componentes azules

Otro artículo relacionado con una industria asociada a la acuicultura y que, al menos en Argentina, todavía parece poco acoplada con el cultivo de organismos acuáticos, pues el acompañamiento en calidad, precio y adecuación a las necesidades de los organismos criados es un poco, como decirlo, un poco errático. Como habitualmente hacemos, las negritas son de un servidor...
Nota tomada de Aquahoy 


Evolución de las dietas para acuicultura, el reemplazo de los componentes azules

Noticias del día07 de diciembre de 2012
Más de 200 especies de peces y moluscos son cultivados en sistemas intensivos y esta diversidad continua creciendo en muchas regiones del planeta.
USA: La acuicultura global produce cerca de 65 millones de Tn (FAO 2009 Report) de productos (Peces, camarones, algas, bivalvos, etc) en todo el mundo. Es ampliamente considerada el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento,  aportando en el año 2009 el 50% de los productos marinos consumidos como alimentos humanos en todo el mundo.
Más de 200 especies de peces y moluscos son cultivados en sistemas intensivos y esta diversidad continua creciendo en muchas regiones del planeta.
Estas son las razones básicas por lo cual la producción industrial de alimentos para acuicultura (raciones) ha crecido de manera exponencial en los últimos años, especialmente en las regiones más pobladas como Asia, con crecimientos estimados en el 30% anual.
La constante disminución de la pesca extractiva (captura marina), la cual en muchas casos ya ha sobrepasado los límites de sustentabilidad, produce una menor oferta de los dos ingredientes mas codiciados por mucho tiempo para las formulaciones acuáticas: harina y aceite de pescado marino, siendo estos los mayores ingredientes usados como aporte de proteínas y lípidos en las formulaciones comerciales de dietas para cultivos. Estos fueron llamados los ingredientes azules.
La alta demanda de estos productos y su limitación para poder aumentar su oferta, ha generado una escalada de precios donde la Harina y el Aceite constituyen el cuello de botella económico de las formulaciones industriales.
A esta realidad se suma, a partir de los ´90, la aparición del fenómeno de El Niño que provoca una marcada disminución de la oferta de harina y aceite en los países sudamericanos del pacífico.
Adicionalmente, las buenas propiedades de los omega-3 en los aceites de pescado, hacen que parte de la producción también se derive a usos en nutrición y salud humana de manera directa.
Existe en consecuencia una gran urgencia en encontrar alternativas sustentables para las proteínas y los lípidos de origen marino.
Mucho esfuerzo en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) se está aportando para la obtención de dietas que cumplan con los requisitos de nutrición, de disponibilidad futura, de costo y de sustentabilidad y que permitan de manera segura el gradual reemplazo de las proteínas y lípidos  por fuentes de origen vegetal, de animales terrestres, de algas marinas o de microorganismos.
Los ingredientes más comunes, además de los marinos (Aceite y harina de pescado) usados en las formulaciones modernas son:
  • Granos y semillas de vegetales (Granos secos, semillas de oleaginosas, legumbres, habas, etc.)
  • Productos de recuperación (Rendering) de derivados animales (harina de viseras de aves, harina de carne vacuna, harina de carne y hueso, colágenos, harina de sangre, harina de plumas, etc.)
  • Subproductos del proceso de pescados y frutos de mar (harina de calamar, harina de cascara de langostino, hidrolizados de pescado, etc.)

Microorganismos y levaduras
Todas las fuentes o insumos tienen ventajas y desventajas dentro de una formulación. Las ventajas están normalmente asociadas a aportes nutricionales, disponibilidad de ingredientes esenciales (Aminoácidos y Lípidos),  y las desventajas lo están a factores anti nutricionales, presencia de contaminantes, facilidad para el crecimiento de hongos y la posible generación de micotoxinas, baja o variable calidad, nivel de digestividad lograda, propensión a la oxidación, costos, disponibilidad y sustentabilidad.
Lo cierto y concreto es que las formulaciones de alimentos balanceados están migrando de proteínas y aceites de pescado a otras fuentes de otros orígenes, guiados por balances a nivel de nutrientes (aminoácidos y ácidos grasos), por las investigaciones realizadas sobre composición de nuevas materias primas, por los niveles de digestividad alcanzadas en los procesos y por los máximos de inclusión verificados en ensayos biológicos para muchas especies comerciales.
En el caso del Salmón por ejemplo, la industria chilena de producción de dietas para salmónidos, una de las más competitivas del mundo,  ha llevado de una media del 34.9% de harina de pescado en el año 2004 a un 18,3% en el 2011, lo que representa una reducción de más del 50% en 7 años y continua en esta tendencia. El mismo efecto se muestra para el aceite de pescado, pasando del 23.8% al 11.4% lo que representa una reducción del 48% en el mismo periodo. (Revista AQUA [Technopress]Nº 159 Pag 30- Oct.12) 
Paulatinamente, estos espacios van siendo llenados por proteínas y lípidos alternativos entre los cuales, la soja (harina de soja a partir de expeller producto de la extracción del aceite) y el raps (canola) son los mas destacados entre otros, haciendo que las formulaciones para peces tradicionalmente “carnívoros” se encuentren migrando hacia cantidades cada vez mas importantes de insumos vegetales en su estructura.
Para varias especies, la harina de pescado y ha sido eliminada por completo de las formulaciones, en cambio el aceite esta en un proceso un tanto más complicado, dado su aporte de ácidos grasos esenciales, que los peces no pueden sintetizar desde su metabolismo y que no son tan fáciles conseguir en las fuentes alternativas de lípidos.
Fuente y foto: International Aquafeed