lunes, 23 de junio de 2014

Una nota sobre gestión de una pesquería costera marina: el caso del escardón, pez latinoamericanista si los hay...

Me fui para el mar con esta entrada, navegantes, porque resulta interesante la aproximación que se hace al conocimiento de una especie de pejerrey marino costero y las implicancias para su gestión y manejo. Tomada de la página de la Agencia Iberoamericana para la Difusion de la Ciencia y la Tecnología (www.dyct.com)


Herramientas para regular la pesca del pejerrey marino

Un estudio de investigadores del CADIC y del INTECH provee herramientas para tomar decisiones a la hora de regular la pesca de la especie
CONICET/DICYT El pejerrey marino o escardón (Odontesthes argentinensis) se encuentra frente a la costa atlántica sudamericana desde los 25°S (San Pablo, Brasil) hasta los 43°S (Rawson, provincia del Chubut). Esta amplia distribución lo expone a distintas condiciones ambientales y por ello muestra cambios evolutivos rápidos para adaptarse al medio. Pese a ser una especie marina, también habita ambientes con menor salinidad, como estuarios y aguas interiores.

En Brasil, Uruguay y Argentina el pejerrey marino constituye un importante recurso para pescadores artesanales. Su relevancia en la acuicultura y en la pesca hace que resulte esencial conocer los aspectos biológicos de interés pesquero para caracterizar las poblaciones y orientar un manejo adecuado del recurso.

Para avanzar en este campo, Facundo Llompart, becario post-doctoral en el Laboratorio de Ecología, Fisiología y Evolución de organismos acuáticos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), formó parte del equipo que realizó un trabajo de investigación en Bahía San Blas, Patagonia, donde se practica la pesca recreativa del pejerrey marino.

Según Llompart, a pesar de ser un pez pelágico, costero y relativamente común en la plataforma continental sudamericana el conocimiento biológico existente de este pejerrey de mar es escaso, especialmente en aguas argentinas.

“La evaluación del estado de las poblaciones a escala local es muy importante en especies con amplio rango de distribución latitudinal como el pejerrey marino, ya que las normas pesqueras pueden ser diferentes para poblaciones según las condiciones ambientales de las áreas que habitan”, explica el becario.

Por eso, realizar investigaciones sobre la especie que permitan comprender el ciclo de vida, la edad y el crecimiento, las áreas de alimentación y stock poblacional es una herramienta fundamental en la definición de una política para su manejo pesquero.

El foco puesto en las poblaciones australes

El estudio, realizado conjuntamente por científicos del CADIC y del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas – Instituto Tecnológico de Chascomús (IIB-INTECH, CONICET-UNSAM), evalúa aspectos reproductivos y la interrelación de los ciclos anuales de distintos índices biológicos en una población de pejerrey marino cerca de su límite austral de distribución y lo compara con poblaciones que habitan climas subtropicales y tropicales.

El período reproductivo de la especie en la zona más austral sucede una vez al año y se produce entre septiembre y noviembre, con un pico en octubre, en concordancia con la elevación de la temperatura del agua del mar y el aumento de las horas de luz solar. Estas características ambientales se acentúan durante el verano y se consideran determinantes para la supervivencia de las larvas.

En contraste, en poblaciones de zonas tropicales y subtropicales dicho período puede tener lugar durante todo el año, por lo que los resultados en Patagonia se atribuyen a un ajuste de la especie a las condiciones ambientales templadas.

En su trabajo, Llompart señala que el período reproductivo es acompañado por cambios en el metabolismo del pejerrey, que permiten movilizar las reservas energéticas almacenadas y así compensar el gran gasto que supone la maduración de las gónadas y el desarrollo de huevos. “Tanto la longitud total del pez (44 cm para hembras y 39 para machos) así como la talla a la que alcanzan la madurez sexual (hembras 27 cm y machos 28 cm) son notoriamente mayores a las halladas en las poblaciones estudiadas más al norte”, comenta.

Para los investigadores, este hallazgo se relaciona con la existencia de un invierno frío y en consecuencia un mayor tamaño permitiría almacenar más reservas energéticas para sobrevivir en condiciones ambientales adversas. Sin embargo, señalan que la fecundidad de los pejerreyes marinos en Patagonia y en Brasil son similares – promedio de diez mil huevos liberados por año -, aunque en áreas templadas se liberan todos de una vez durante primavera mientras que en el norte lo hacen en sucesivos eventos durante el año.

La edad y el crecimiento de este pejerrey marino se estudiaron según los anillos presentes en las escamas. Los investigadores destacaron además que no se apreciaron diferencias significativas en el crecimiento entre machos y hembras. Ambos sexos alcanzaron una edad máxima de 7 años y poseen un crecimiento rápido durante los dos primeros años de vida.

Adaptaciones locales

“Interpretamos que estas discrepancias en la reproducción, las tallas finales y de maduración y crecimiento serían el resultado de ajustes de la población estudiada con relación a lo conocido hasta el momento”, afirma Llompart y agrega que “le resultarían favorables para desarrollarse en un ambiente con variaciones estacionales de temperatura, que a su vez provocan alteraciones en la disponibilidad de recursos y que recortan los períodos aptos para crecer y reproducirse”.

Esta dependencia latitudinal de las principales características biológicas de interés pesquero se opone fuertemente a la aplicación de las mismas regulaciones generales para la pesca de distintas poblaciones de pejerrey marino. “Además, refuerza la necesidad de evaluar características biológicas básicas, a una escala local, para promover un manejo sustentable de las pesquerías, para lo cual este trabajo provee de información crucial”, señala Darío Colautti, investigador independiente del CONICET y director de Llompart durante el trabajo.