martes, 3 de mayo de 2016

Dos Guiness dos para Argentina: mayor potencial para desarrollar acuicultura y menor inversión allí mismo. Palabras del Ministro de Ciencia y Tecnología argentino, Lino Barañao

Resultado de imagen para cerveza guinnessUn recorte de la entrevista que la periodista Nora Veiras le realizó al ministro de Ciencia y  Tecnología argentino, Dr. Lino Barañao, publicada en el diario Página 12 del día 3 de mayo de 2016. Entre otros, se refiere al tema acuicola, y dice...

La periodista le consulta sobre diversos programas que el Ministerio venía desarrollando y de la situación creada por el cambio de gobierno
NV: La duda, obviamente, es por el modelo del gobierno nacional: cada vez que se aplicó una política neoliberal se desmanteló el sistema científico-tecnológico.
LB: Yo no estoy seguro de que sea así o por lo menos no en todos los rubros. Pongo otro ejemplo en el que estamos trabajando, el desarrollo de una cadena productiva que es la acuicultura. Según la FAO, el país tiene dos récords Guinness: es el de mayor potencial en acuicultura y el que menos ha invertido en esta área. Vamos a hacer una experiencia piloto en Tierra del Fuego, y una vez que demostremos que es rentable producir trucha orgánica en estas condiciones va a haber una nueva cadena productiva no sólo de los que cultivan los peces, sino de los que fabrican las jaulas, los que proveen los medicamentos, los que procesan las algas, los mejillones y hasta las centollas que van a formar parte de esa plataforma multitrófica. La Universidad de San Martín a partir de esta iniciativa creó la carrera de acuicultura. Tenemos un sólo ingeniero en acuicultura que se había formado en Chile y lo volvimos a perder. En el caso de Pampa Azul –en lo que se enmarca esto–, estamos apostando a que en unos 10 o 15 años un porcentaje sustantivo del PBI, que puede llegar a ser el 10 o 15 por ciento, venga del mar. Todo esto va a requerir nuevas tecnologías en uso de energía marina, estamos probando una turbina para generar energía a partir de una corriente del Estrecho de Magallanes...
Hasta aquí el extracto de la nota. Veremos cómo siguen todas estas iniciativas y cuáles son los verdaderos cuellos de botella de la actividad acuicola en Argentina. Es cierto que hace un par de años la temática comenzó a estar en el radar del Ministerio y que se avanza lento (aunque sea lo más rápido que se puede), pero no es menos cierto que no hay un mercado argentino que traccione al sector productivo a invertir, buscar nuevos productos, buscar valor agregado y, porqué no, exportar. Como acota un colega, el mercado no tracciona la actividad aquí, sin embargo se importa salmón chileno por un valor importante. Será que nuestros costos están por encima de los de importación?
El ministro menciona a "un" ingeniero en acuicultura" que ya no está entre nosotros (porque se fue a Chile, no vaya a pensar en otra cosa, che...) como si eso pudiera explicar nuestro escasisimo avance en la materia. Se fue este ingeniero pero hay muchos otros científicos, técnicos y funcionarios que siguen acá. La principal falla, me atrevo a pensar, no está en la escasez de especialistas. Si uno sabe para dónde quiere ir, puede convocar a esos especialistas para que resuelvan los problemas. Los distintos gobiernos nacionales y provinciales no terminan de creer que esta es una actividad que hay que trabajar mucho.
De todas formas, parece que le podremos muchas fichas al mar, pero y qué hacer para desarrollar la piscicultura de aguas continentales? El año pasado, en una actividad desarrollada en el marco de la Jornada de Bioeconomía Patagónica, en Puerto Madryn, se habló de la necesidad de un plan estratégico de desarrollo sectorial. Unos meses después se aprobó en el Congreso la ley de fomento de la acuicultura, que está siendo reglamentada en estos momentos. O sea que la situación para trabajar el tema del desarrollo acuícola lo tenemos bastante charlado. Estaremos yendo por un nuevo Guiness? (el de dejar pasar el bondi otra vez, me pregunto...)