miércoles, 19 de octubre de 2016

Un informe de FAO que indica la necesidad de ir previendo adaptaciones del sector productivo al cambio climático

El informe SOFA de este año, de FAO, trae consideraciones de interés para adecuarse al cambio climático. Nota tomada de Aquahoy. Al final de la nota está el vínculo para bajar el informe completo.


Roma, Italia.- El compromiso de erradicar el hambre y la pobreza debe ir acompañado de una rápida transformación de los sistemas agrícolas y alimentarios para adaptarse a un planeta cada vez más cálido, según advirtió hoy la FAO en un nuevo informe.
La agricultura -incluyendo la silvicultura, la pesca y la ganadería-, genera cerca de una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo. El sector agrícola debe hacer más para combatir el cambio climático, mientras se esfuerza en superar su impacto, según la última edición del informe sobre El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2016 (SOFA, por sus siglas en inglés).
"No hay duda de que el cambio climático está afectando a la seguridad alimentaria", advirtió el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en la presentación del informe. "El cambio climático -añadió- nos devuelve a la incertidumbre del tiempo en que éramos cazadores y recolectores. Ya no podemos garantizar que recolectaremos la cosecha que hemos plantado".
Esta incertidumbre se traduce también en la volatilidad de los precios, según el responsable de la FAO: "todo el mundo está pagando las consecuencias, no solo las víctimas de las sequías".
La FAO advierte que la estrategia de "seguir haciendo como siempre" puede convertir a millones de personas más en víctimas del hambre, lo que no sucedería en un futuro sin cambio climático. La más afectada sería la población de las zonas pobres en África subsahariana, Asia meridional y el Sudeste asiático, en especial los que dependen de la agricultura para su sustento. La seguridad alimentaria en muchos países empeorará en el futuro si actuamos hoy.
Renovar los sistemas agrícolas y alimentarios será complejo debido a la gran cantidad de actores involucrados, la multiplicidad de los sistemas agrícolas y de procesado de alimentos, y las diferencias entre los ecosistemas. Sin embargo, los esfuerzos deben comenzar en serio ya, pues se prevé que los efectos adversos del cambio climático empeorarán con el tiempo, según pone de relieve el informe.
"Los beneficios de la adaptación son mayores que los costos de la inacción, y por un margen muy amplio", destacó Graziano da Silva.
Hora de pasar de los compromisos a la acción
"2016 debe ser el año de pasar de los compromisos a la acción", instó Graziano da Silva, recordando que la comunidad internacional logró el año pasado un consenso sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y que el Acuerdo de París sobre el clima está a punto de entrar en vigor. La agricultura será una cuestión prioritaria en la agenda de la 22ª Conferencia de las Partes en Marruecos que comienza el próximo 7 de noviembre.
El informe de la FAO subraya que el éxito en la transformación de los sistemas alimentarios y agrícolas dependerá en gran medida en apoyar con urgencia a los pequeños productores a adaptarse al cambio climático. En los países en desarrollo viven cerca de 500 millones de familias de pequeños agricultores que producen alimentos y otros productos agrícolas dentro de una enorme variedad de condiciones agroecológicas y socioeconómicas. Las soluciones tienen que adaptarse a esas condiciones; no hay una solución única para todos los casos.
El informe SOFA 2016 describe formas alternativas y económicamente viables de ayudar a los pequeños productores a adaptarse y que los medios de vida de las poblaciones rurales -a menudo las más expuestas a las amenazas del cambio climático- sean más resilientes.
El camino a seguir
El SOFA 2016 hace hincapié en que se necesita más financiación para el clima para sufragar las iniciativas de los países en desarrollo en materia de cambio climático. Los fondos públicos a nivel internacional para la adaptación al cambio climático y la mitigación están aumentando y, aunque son aun relativamente modestos, pueden actuar como catalizador para obtener mayores flujos de inversiones públicas y privadas. Se necesita mayor financiación para combatir el cambio climático para la agricultura, la pesca y la silvicultura sostenibles, y para financiar la transformación a gran escala y el desarrollo de sistemas de producción alimentaria climáticamente inteligentes. La adaptación y mitigación del cambio climático deben ir de la mano.
El informe SOFA prevé los siguientes impactos del cambio climático sobre la Pesca y acuicultura:
- Muchas especies de aguas cálidas y frías se trasladan a latitudes más elevadas
- Las aguas dulces del Ártico experimentan el mayor calentamiento y la mayoría de los efectos negativos
- Las aguas más cálidas y la menor calidad del agua incrementan los riesgos de enfermedades para los cetáceos del Atlántico Norte y los arrecifes tropicales de coral
- Disminuye la producción primaria en el Pacífico tropical y algunas especies se trasladan hacia el sur
- La mayor frecuencia de las tormentas, los huracanes y los ciclones perjudica a la acuicultura y la pesca del Caribe
- Cambios en la fisiología de las especies de peces de agua dulce, hundimiento de los sistemas de los arrecifes de coral
- El calentamiento desplaza algunas poblaciones de peces hacia el norte o a aguas más profundas
- Las especies tropicales alteran los ecosistemas costeros en los mares semicerrados de la Europa meridional
- La acuicultura se ve afectada por la subida del nivel del mar, la acidificación y los aumentos de temperatura

- La acuicultura de agua dulce se enfrenta a grandes riesgos de escasez de agua dulce
- Para 2050, el peso corporal de los peces marinos disminuye hasta un 24 %

Referencia:
FAO. 2016. 2016 EL ESTADO MUNDIAL DE LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACION CAMBIO CLIMÁTICO, AGRICULTURA Y SEGURIDAD ALIMENTARIA (SOFA).