miércoles, 11 de mayo de 2016

Una "tormenta perfecta" en las costas chilenas: el agua caliente, las algas y los salmones no deberían mezclarse con malas prácticas y miradas para otro lado...


Resultado de imagen para lucas maglio y acuicultura argentinaEn estos días nos llegan noticias inquietantes para los hermanos chilenos del Sur.  Floraciones algales, condiciones ambientales extrañas, mortalidades masivas de salmones y marea roja han producido una situación social más que preocupante para los habitantes de Chiloé y del Mar Interior de Chile, que además incluye acusaciones de mal desempeño de las entidades oficiales, malas prácticas empresariales, descuidos de autoridades de aplicación y daños ambientales que va a costar recuperar. Para no quedarnos solo con las noticias de los diarios, hemos consultado a un actor directamente relacionado con la problemática porque trabaja en relación directa con la salmonicultura. Se trata del amigo Lucas Maglio, ingeniero en acuicultura que, en un estilo desenfadado y ocurrente, nos cuenta su visión del problema. Más abajo comparto notas de los salmoneros y de SERNAPESCA con más información del tema. Aunque el estado de avance de la actividad acuícola argentina se halla muy lejos de la de Chile, es muy interesante analizar la situación para aprender de errores y situaciones graves como ésta. Esa es la idea de esta entrada, ya que en estos mismos momentos se discuten políticas e iniciativas para el desarrollo de la maricultura argentina.

Y, enfundado en su casaca azulgrana, dice Maglio, analizando la situación: 

De la floración algal:

EL primer punto es que normalmente las folraciones algales se dan en primavera/otoño y  no en verano, ya que en esa época la acción de la termoclina (que separa las masas de agua calientes de la superficie y más frías de la zona profunda) y la falta de nutrientes (estos últimos fueron consumidos por el fitoplancton en la época de crecimiento) se traducen en que la producción de algas disminuye. Pero este año la floración ocurrió en diciembre y se acentuó en enero/febrero. 
Ahí se produjeron las mortalidades masivas de salmones en centros de cultivo, producto del bloom del alga Chatonella sp. (Nota del bloguero: para mayores precisiones, puedes ver la nota 

Mortalidad aguda asociada a una floración algal nociva (FAN) por Chattonella sp. (Raphidophyceae) en Salmón del Atlántico (Salmo salar): Patología macroscópica, en http://www.marcosgodoy.com/index.php?option=com_content&view=article&id=400:mortalidad-aguda-asociada-a-una-floracion-algal-nociva-fan-por-chattonella-sp-raphidophyceae-en-salmon-del-atlantico-salmo-salar-patologia-macroscopica&catid=88&Itemid=435&lang=es, el blog del colega Marcos Godoy)

Continúa comentando Maglio: Se habla de 100 mil tns perdidas, gran parte fue destinada a reducción de harinas y aceites, una pequeña parte se tiró al mar de acuerdo a protocolos internacionales (al menos eso dicen), esto último, te imaginarás ha sido "un poco" cuestionado…

De la Marea Roja:

Mapa satelital de la concentración de microalgasSiguiendo con la cadena de hechos desafortunados y sucesos bochornosos, aparece la Marea Roja, una floración (OTRA floración diferente de la anterior) del alga roja Alexandrium catenella  que dejó y está dejando un desastre porque apareció en niveles de toxicidad nunca vistos e  incluso los mismo filtradores (que son inmunes) se mueren por altas concentraciones, aparecieron sardinas muertas, medusas, y otros organismos que habitualmente no se mueren. 

Evidentemente hay un evento muy grande en magnitud y que no se puede asociar exclusivamente  a la salmonicutlura, por una simple razón, las imágenes satelitales que manejan nuestros amigos de Mariscope, muestran claramente cómo la marea roja se inicia en mar abierto lejos de las costas y luego, con el paso de los días, empieza a ingresar al mar interior, esto no quita que una vez que los dinoflagelados ingresen al mar interior se encuentren con una alta disponibilidad de nutrientes (histórica) aportada por los centros de cultivo. Probablemente (según los oceanografos) tome un año volver a la normalidad. 

De la crisis social:

Esto es en cuanto a la foto ambiental. La otra foto estos días es la social… Muchos  pescadores y recolectores de la Isla de Chiloé están desesperados porque muchos (o la mayoría) dependen del mar, no solo como fuente de trabajo sino ademas como fuente de comida, la dieta para muchas personas sale del agua y en esta situación la cosa se pone mal. Porque ademas esto se suma a los miles de despidos que se venían dando en las salmoneras producto de las mortalidades masivas por el bloom algal.

Los pescadores/recolectores reclaman subsidios al Estado y ponen a las empresas salmoneras como principal responsable del fenómeno. El Estado ofreció una cuarta parte de lo que aquellos piden y producto de esto desde hace un par de semanas tenemos rutas cortadas, piquetes, peleas con la fuerza publica  y Chiloé aislada… Así esta la cosa ahora. 

Concluye Maglio con una apreciación personal y una visión ecosistémica del asunto:
En lo personal yo creo que las culpas son repartidas, el Estado tiene que asistir a esta gente que quedó en bolas (se refiere a una pésima situación), y debe ponerse dura con las empresas que cometen errores graves, pero por otro lado se hace casi imprescindible promover la diversificación de actividades productivas de Chiloé, no se puede depender solo del mar porque pasan estas cosas, yo creo que en la isla por sus enormes condiciones ambientes (en la tierra) sería ideal un plan como el plan huerta del INTA (argentino) pero mas intenso, la Isla tiene todo el potencial para ser la fuente de provisión de fruta y verdura de primerísima calidad (las mejores papas del mundo) y potencialmente certificadas orgánicas. Y cuando se pueda pescar se pesca y cuando se pueda recolectar se recolecta y cuando se pueda trabajar con los salmones se trabajará, pero claramente hay que diversificar.

Por último la industria del salmón necesita URGENTE  un enorme cambio muy profundo, y en eso estamos aquí al menos tratando de aportar desde el conocimiento que tenemos en la empresa. No es sostenible seguir tirando al agua 600 tns de antibiótico por año. Y como siempre digo esta situación penosa (para los que estamos aquí), sigue ampliando la oportunidad para la Acuicultura Argentina.  Tenemos que ser observadores de todas las cagadas ( se refiere a problemas graves y errores humanos cometidos) que aquí ocurrieron y ocurren y no repetirlas. Por lo menos así lo veo yo.

Hasta aquí el aporte de Lucas. Para complementar la visión y conocer otras posturas, van dos notas aparecidas en Aquahoy de esta semana.. Los salmoneros agrupados en SalmonChile (el gremio de los empresarios productores de salmón) dan una versión y datos, Sernapesca muestra su protocolo e informe de disposición de parte de la mortalidad de peces producida por el bloom algal.

Gremio salmonero chileno publica comunicado sobre bloom de algas, marea roja y conflicto social en Chiloé

Chile.- SalmonChile, el gremio que agrupa a las salmoneras chilenas, publicó un comunicado informando sobre el bloom de algas, la marea roja, vertimiento de salmones y los conflictos sociales en la zona sur de Chile. A continuación el comunicado:
Junto con saludarlo, nos dirigimos a Usted como representantes de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile, SalmonChile AG para entregarle información sobre lo que ocurre en Chiloé, cuyo aislamiento producto de las manifestaciones de diferentes grupos evidencia la existencia de un conflicto social que va más allá de las exigencias de un conjunto de pescadores.
Como vecinos de esta zona entendemos que hay demandas legítimas por parte de los chilotes, pero esperamos que el diálogo entre las autoridades y las fuerzas sociales dé frutos y, por el bien de todos, se ponga fin a este conflicto. Su radicalización y prolongación sólo impacta negativamente a todos quienes estamos comprometidos con el futuro de Chiloé.
No hay relación entre la marea roja y el vertimiento de salmones en alta mar.
Es de público conocimiento que la costa de Chiloé se ha visto impactada por fuertes brotes de algas nocivas; primero fue el bloom que afectó a los salmones y ahora la marea roja que afecta a los mariscos, impidiendo su consumo, lo que daña directamente la labor diaria de cientos de pescadores de la zona. A este respecto, debemos ser enfáticos en señalar que esta situación no está vinculada al vertimiento de salmones en alta mar.
• El Colegio de Biólogos Marinos y otros expertos han sido categóricos al afirmar que la floración de las algas que producen la marea roja -presente hace décadas en la zona- se debe al fenómeno del niño.
• Los fenómenos naturales extremos están siendo cada vez más comunes en el mundo y a lo largo de toda la costa del Océano Pacífico, de Alaska a Chile, se observa un fuerte florecimiento de algas nocivas. Y en la costa de Chile, durante los últimos 12 meses hemos visto múltiples fenómenos: varazones masivas de anchovetas en Antofagasta y de sardinas en la Araucanía y Los Ríos; mortandad de ballenas en el extremo austral; presencia inusual de fragata portuguesa en la zona central, entre otros.
• Tanto los pescadores como los salmoneros hemos sido afectados fuertemente por la corriente del niño; ellos con un brote inusual de marea roja y nosotros con uno inusual de bloom de algas, que fue lo que generó la mortandad de salmones.
Normas internacionales que autorizan el vertimiento de salmones al mar
• El bloom de algas que nos afectó en marzo pasado provocó la mortandad de 39 mil toneladas de salmón. De ellas, 35 mil fueron procesadas como harina de pescado y/o destinadas a vertederos terrestres. Y si bien la autorización de vertimiento en el mar era para 9 mil toneladas, hicimos un gran esfuerzo para verter la menor cantidad posible: 4 mil toneladas. Es decir, sólo se vertió mar adentro un 10% de los salmones afectados.
• El vertimiento se hizo a 130 kilómetros de la costa, en un lugar expresamente indicado por la autoridad y en una zona con corrientes que se alejan del continente.
• El vertimiento se hizo bajo los parámetros del Protocolo de Londres, con estricto apego a las normas locales e internacionales, y con la autorización y supervisión de instituciones y servicios del Estado, tanto a bordo de las embarcaciones como de aviones que permitieron hacer un seguimiento de los salmones vertidos.
Esperamos haberle entregado información útil y transparente para aclarar que nuestra industria no está vinculada a las causas que generaron este lamentable brote de marea roja. Y, asimismo, le reiteramos nuestra preocupación por que este conflicto social se solucione prontamente por la vía del diálogo.
Se despiden atentamente,
Felipe Sandoval P.
Presidente de SalmonChile AG
Felipe Manterola G.
Gerente General de SalmonChile AG

Sernapesca publica informe de fiscalización de vertimiento de salmones

Valparaíso, Chile.- El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) dio a conocer este martes el informe de las fiscalizaciones que realizó la institución en los operativos de vertimiento de 4 mil 655 toneladas que autorizó la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante, tras una solicitud presentada ante la Autoridad Marítima por las empresas afectadas.
El informe detalla el procedimiento de retiro y disposición final de las casi 40 mil toneladas de mortandad de salmones de 45 centros de cultivo de la región de Los Lagos, de las cuales un 57,1% fue destinado a plantas elaboradoras de harina de pescado, otro 30,3% a vertederos en tierra, quedando un 12,6% restante que fue vertido en el punto seguro definido por la Subsecretaría, que correspondió a un total de 4.655,036 toneladas de desechos de salmones.
José Miguel Burgos, Director Nacional de Sernapesca, indicó que "Con este informe queremos transparentar el proceso de vertimiento para que los antecedentes sean de conocimiento público, así como las fiscalizaciones de todos los viajes, tanto de manera presencial con inspectores a bordo de las naves, como con sobrevuelos conjuntos con la Armada y seguimiento a través del posicionador satelital".
La autoridad enfatizó que "nuestro propósito es entregar a la comunidad todas las garantías de que este proceso fue debidamente fiscalizado, velando por el cumplimiento de todos los parámetros y regulaciones que definió la Armada en su autorización.