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sábado, 14 de abril de 2018

A los pescadores del cyber espacio!!! nuevo libro en puerta: Peces y pesca deportiva argentina: Mar y Patagonia

No hay texto alternativo automático disponible.

A los interesados en la pesca recreacional y deportiva del litoral marítimo argentino y las aguas continentales patagónicas, acá les va una buena noticia!!
Dado que soy coeditor del libro y autor de algunos de los textos, aquí comparto la novedad de su publicación!!. Estamos haciendo la preventa para contar con fondos para imrpimir...
Además de la información de las distintas especies de peces que se pueden pescar, sumamos capítulos que hablan de la gestión del recurso pesquero, cómo se estudia, qué características tiene una pesquería y cosas así, que ayudan a entender que la pesca es una actividad compleja para el administrador o responsable de una agencia oficial, y que el pescador puede formar parte de la gestión. En la figuar están los datos para hacer la precompra para quien le interese, o contactarse por aquí si se requiere mayor precisión. 

sábado, 4 de noviembre de 2017

Un estudio socioeconómico de la pesca en la zona de Bariloche: encuestas a pescadores y entrevistas a prestadores, un trabajo de la Universidad del Comahue

Resultado de imagen para logo universidad del comahueLa temporada de pesca 2017-2018 tiene en la zona del río Limay y la costa "rionegrina" del  lago Nahuel Huapi, varias novedades. Al estudio de la situación ambiental y de la ictiofauna del río que ya contamos en anteriores entradas, se suma esta nueva idea. La pesca recreativa y deportiva genera un movimiento económico por demás significativo, que se suma al de otras actividades turísticas y de recreación que se dan el la Patagonia andina en la época estival. 
Pues bien, hay que cuantificar ese movimiento y caracterizar a los pescadores para saber sus preferencias, gustos y expectativas- eso se puede aplicar luego a un ordenamiento de la gestión desde la órbita estatal, un direccionamiento de las inversiones o los servicios necesarios o sencillamente para hablar de los componentes de la oferta turística de la región con más datos.

Resultado de imagen para pescador y dineroEl estudio lo pagará la Mesa de Pesca zona Andina (es decir, la provincia de Río Negro, con fondos provenientes de la venta de los permisos de pesca), lo diseñó y ejecutará un grupo de investigadores de la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue, con la asistencia de integrantes del Grupo de Evaluación y Manejo de Recursos Icticos de la UNCo Bariloche. Se realizarán encuestas a prestadores de servicios y a pescadores en la zona del río Limay, costa sur del Nahuel Huapi y embalse Alicura.
Se cuenta como antecedente un estudio realizado a fines del sigo pasado (suena viejo, eh?) que decía que por temporada de pesca se generaban unos 8 millones de pesos o dólares (el uno a uno, suena más viejo y peligroso todavía, eh?). Veremos si este valor se supera actualmente.

Estudiarán el movimiento económico que genera la pesca deportiva en la zona
Marcelo Alonso, vicedecano del Centro Regional Universitario Bariloche, junto a Martín Freedman, gerente Mesa Directiva de Pesca Andina, dieron a conocer los detalles y las características de la investigación. El objetivo es la generación de políticas públicas y eficientizar la gestión de recursos.

 UNCO
La Universidad del Comahue y la Mesa de Pesca Andina realizarán un estudio para analizar la incidencia económica, social y ambiental de la pesca deportiva/recreativa en la zona de influencia de San Carlos de Bariloche.

El Proyecto se denomina “Evaluación de las características socioeconómicas comportamentales y ambientales que definen a la pesca deportiva/recreativa en los ambientes de cuenca del Río Limay y la zona de los lagos andino patagónicos de la provincia de Río Negro”.

imageEste estudio, realizado a pedido de la Mesa de Pesca, comenzará junto a la temporada y se enfocará en encuestar pescadores que se encuentren a lo largo de la cuenca del Río Limay, el lago Nahuel Huapi y el embalse Alicura, alcanzando a todas las personas, desde familias hasta deportistas, locales y extranjeros. Se enmarcará en una serie de investigaciones que la UNCo Bariloche ya realiza en la zona. También se contará con la colaboración de la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue.

Se contempla también la realización de encuestas específicas a prestadores de servicios relacionados, como negocios de pesca, hoteles, agencias y otros rubros.
De esta manera se analizará el perfil de los pescadores para estudiar el movimiento económico que genera la pesca deportiva/recreacional en la zona. Estos datos se sumarán a la información obtenida por los diversos estudios que la UNCo Bariloche realiza acerca de la ictiofauna y la conservación la fauna nativa.

Así, la iniciativa busca generar información fidedigna de cómo se desarrolla la actividad en la zona teniendo en cuenta tanto los aspectos científico/biológicos como los laborales, deportivos y recreacionales.
Bariloche es considerada una de las mejores ubicaciones del mundo para la pesca deportiva, una actividad que mueve un capital no menor para la región e involucra una cantidad importante de prestadores de servicios y personas. “Los pescadores exteriores a Bariloche hacen ingresar divisas y los locales la recirculan”.

Por esto, el Estudio tiene una aplicación directa con la generación de políticas públicas para ordenar la actividad y eficientizar la gestión de los recursos, explotando la fauna de salmónidos de manera racional y permitiendo proyectar escenarios futuros en base a diferentes factores para acercarse a una economía sustentable.

Esta es la primera etapa de lo que pretende ser un proyecto a nivel provincial. El siguiente paso expandiría la investigación a al río Manso y la zona de influencia de El Bolsón.

viernes, 19 de mayo de 2017

Cambio climático, acuicultura y pesca: no solo hay que pensar en los peces para adaptarse

Nota aparecida en Aqua.cl en mayo de 2017. Y aquí en Argentina ya se vislumbran efectos del cambio climático en algunos aspectos del desarrollo acuícola y de la sobreexplotación de recursos pesqueros continentales (esto no es necesariamente por el cambio climático sino más bien por el desarrollo de capitalismo explícito), que hacen que esta breve nota se transforme casi en una hoja de ruta para gobernantes e investigadores.

El rol de la acuicultura en un escenario de cambio climático



El Dr. Juan Manuel Estrada, director del Centro de Investigación Marina Quintay de la Universidad Andrés Bello, analiza el panorama que enfrenta la acuicultura en la actualidad.

El rol de la acuicultura en un escenario de cambio climático


Centro de cultivo de salmones (Foto gentileza: UNAB)


 Centro de cultivo de salmones (Foto gentileza: UNAB)
A nivel mundial, la acuicultura cumple un rol fundamental en asegurar el suministro de algas, mariscos y peces, permitiendo que la población pueda acceder a alimentos de alto valor nutricional, indispensables para el normal desarrollo y salud de niños y adultos. Todo esto en un escenario de cambio climático acelerado, pesquerías en declinación y con comunidades y sociedades que demandan un respeto cada vez mayor por el medio ambiente.
Así lo sostiene el Dr. Juan Manuel Estrada, director del Centro de Investigación Marina Quintay (CIMARQ) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y de la carrera de Ingeniería en Acuicultura en la misma casa de estudios. “En nuestro país los efectos del cambio climático en el océano son evidentes. Así es que los eventos de marejadas pasaron de un promedio anual de 26 durante la última década a más de medio centenar el año pasado, afectando severamente el borde costero y a las comunidades que ahí habitan, lo que obliga al desarrollo de tecnologías y sistemas acuícolas resilientes”, dice el experto.
Por otro lado, la mayoría de las grandes pesquerías pelágicas se encuentran en estado de plena explotación o sobre-explotadas. De acuerdo con el Dr. Estrada, esta situación se replica en las pequeñas pesquerías costeras, cuyos desembarques también han caído significativamente, poniendo en serio riesgo la supervivencia de las comunidades que tradicionalmente realizan la extracción de estos recursos. Al mismo tiempo, cada vez son menos los pescadores artesanales y su edad promedio bordea las cinco décadas: “Esto es grave, porque son ellos los que suministran recursos costeros de alto valor nutricional permitiendo que la población, y los niños en especial, puedan alimentarse con productos pesqueros esenciales para su desarrollo físico y cognitivo”, agrega.
La mayor escasez de recursos pesqueros y pescadores obliga a que el Estado, las universidades y los centros tecnológicos apoyen la reconversión de pescadores artesanales a acuicultores, al igual que países desarrollados como Corea y Japón lo hicieron medio siglo atrás. Sin embargo, la acuicultura -al igual que las pesquerías- enfrenta una compleja crisis de sustentabilidad ambiental, ecológica, económica y social que constituye al mismo tiempo una gran oportunidad para desarrollar un sector diversificado, sustentable y socialmente inclusivo, que contribuya al desarrollo nacional y regional de aquellas zonas más postergadas.
“Este desafío implica, como ya lo han mostrado exitosamente otros países, generar y apoyar líneas de investigación, desarrollo y transferencia tecnológica de mediano y largo plazo. Esto mediante proyectos multidisciplinarios y asociativos entre instituciones de investigación y desarrollo tecnológico junto a asociaciones de pescadores artesanales”, concluye el académico.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Los problemas de ser surubí en el Paraná: la imperiosa necesidad de gestionar este recurso pesquero para recuperar sus poblaciones.

Una nota acerca de pesca continental. El caso del surubí, cuyos números poblacionales  muestran peligro de supervivencia. Comenta el colega Oldani que la situación no se revierte fácilmente, sobre todo si no hay un involucramiento de la sociedad en la protección y conservación del recurso. Este artículo fue publicado en el portal www.ellitoral.com. Otro interesante y más detallado trabajo se puede ver en http://www.señueleros.com.ar/surubi-triste-pero-real-reportaje-a-norberto-oldani/

Especie en peligro...
Tan sólo el 8% de los surubíes del Paraná son reproductores
El biólogo Norberto Oldani expuso sobre el estado poblacional del surubí en el río Paraná. Alertó acerca de los factores que afectan a la especie, entre ellos la excesiva pesca.

El profesional de extensa trayectoria disertó en Reconquista sobre la alarmante realidad que vive la fauna ictícola del Paraná, en especial la especie quizá más preciada de todas las que habitan el vasto ecosistema litoraleño, el surubí.
En condiciones normales una población de surubíes tiene el 80 por ciento de reproductores, mientras que actualmente la población de reproductores en el río “es del 8 por ciento”, alertó Oldani, en su exposición en el Centro Industrial y Comercial de Reconquista.
A la responsabilidad por el desmejoramiento de las variables que permiten pervivir a la especie emblemática del Paraná, Oldani las fijó en varios actores: “Si uno vive en Ituzaingó diremos que la represa de Yaciretá los afectó mucho; si en cambio viviéramos en Buenos Aires diríamos que es la contaminación; en Reconquista es la pesca, el surubí se termina porque lo pescan en exceso”, apuntó.
La comunidad tiene que saber que el surubí está en un problema de conservación y que tiene que tomar conciencia para revertir la situación, insistió. Hay varios problemas sobre el surubí pero, fundamentalmente, “el problema de conservación es que nos estamos quedando sin reproductores. Esto es una cosa que ya pasó en el río Paraná con otras especies como el manguruyú, el pacú o el salmón de río, pero pasó inadvertido; y ahora se lo estamos diciendo con tiempo para que haya una respuesta adecuada, es decir, hay que parar la mano”, explicó el biólogo.
Las afirmaciones de Oldani provienen de un estudio realizado en base a datos recogidos, sobre todo, en concursos de pesca deportivos. “Hemos construido un modelo de cómo sería la población en estado natural y cómo es la población en estado actual. Las diferencias son enormes y sin necesidad porque para que el sistema funcione y todos puedan disfrutar de los peces, tenemos que tener un río con peces”.
Oldani advirtió sobre la necesidad de “no dejar abierta la posibilidad para otra gente con otros intereses como las represas”, y subrayó que “cuando hablamos de conservación estamos hablando de que haya más peces para que todos los utilicen, y no conservar y no tocar”.
En la parte central de su exposición puso el acento en la “severa falta de reproductores y esto no es una situación que se va a revertir en cinco minutos con buena voluntad. Hay que presionar al gobierno para que tome medidas de conservación adecuadas”, remarcó.
Interrogado sobre las políticas nacionales y provinciales implementadas para revertir la presión de extracción al que se encuentra sometido el surubí, el investigador dijo que quien tiene que ocuparse del tema es la sociedad: “No se va a resolver el problema si la sociedad no toma participación activa, es decir, ocuparse del tema”.
Toda la información que sacamos para construir este modelo, manifestó, se hizo con la pesca deportiva, prácticamente sin recursos y “se pudo avanzar mucho más que en el Proyecto Sábalo, donde la Nación gastó medio millón de dólares y no publicaron ni una coma, y cada vez estamos peor. Entonces, no es con plata sino con voluntad como se cambian las cosas”, enunció. En resumen, el biólogo aseguró que el estado actual es calamitoso y reveló que en condiciones normales una población de surubí tiene un 80 % de reproductores, pero actualmente ese porcentaje se ve reducido “al ocho por ciento, diez veces menos, lo cual, es trágico”.
A modo de conclusión razonó que si el surubí tiene el 80 por ciento de reproductores es porque necesita una gran cantidad de reproductores para dejar descendiente. No es peligro de extinción “pero es una pérdida enorme de toda la gente que se beneficia con el recurso”, acotó, en el final de su participación.
Características
Según informes oficiales, los surubíes, largamente apreciados por su valor gastronómico, han sido diezmados por la pesca deportiva en los últimos años, así como por la alteración de su hábitat debida a la construcción de centrales hidroeléctricas y por la pesca con grandes redes por pescadores locales, ya sea para venta local al público como también para vender a fábricas de harina de pescado.
Las dos especies mayores son denominadas surubí atigrado y surubí pintado, siendo la primera la que alcanza el mayor tamaño e identificándoselo por sus flancos color oliváceo y unas rayas laterales negras. El surubí pintado debe su nombre a que posee unos círculos negros en sus flancos en lugar de rayas
Oscuro panorama. El biólogo Norberto Oldani aseguró que el estado actual “es calamitoso” y reveló que en condiciones normales una población de surubí tiene un 80 % de reproductores, pero actualmente ese porcentaje se ve reducido “al 8%, diez veces menos, lo cual, es trágico”.

domingo, 21 de agosto de 2016

Una guardería de centollas bebé (un tanto salvajes con sus primos, por lo que se ve) para recuperar la pesquería fueguina de la especie.

Resultado de imagen para mapa tierra del fuegoUna noticia tomada del portal de noticias Shelknam Sur (www.shelknamsur.com), que cuenta qué está pasando en nuestra provincia más austral, Tierra del Fuego.
Este caso de las centollas, la sobreexplotación, las dificultades para coordinar acciones entre los actores, la falta de discusión y los problemas para formular, implementar y/o sostener políticas públicas es una excelente oportunidad, en estos tiempos, de ejercitar nuestra forma de pensar la explotación de un recurso, incluyendo su recuperación, la inclusión de los actores involucrados en la toma de decisiones y gestión, la resolución de un problema en definitiva, que no deje a la gente afuera.

Cultivan larvas de centolla en laboratorios para repoblar el Canal Beagle

La iniciativa, desarrollada por investigadores del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) dependiente del Conicet y que ya superó su etapa experimental, consiste en el cultivo de larvas en laboratorio y se aproxima a liberar unos 50 mil ejemplares jóvenes que podrían llegar al mar a fines de este año o durante 2017, explicaron los expertos a Télam.
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 “La sobreexplotación de la centolla en Ushuaia está expuesta por la disminución en el rendimiento de las capturas en los últimos 15 años. Centollas casi no se extraen y las conocidas como falsas centollas o centollones, también se encuentran en riesgo de sobrepesca”, explicó Gustavo Lovrich, doctor en Biología de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Cadic. 

selknamsur.com)Según Lovrich, las centollas no tienen predadores naturales: “Son animales que están al tope de la trama trófica y son omnívoros, por lo que se alimentan de todo lo que la naturaleza les ofrece. El hombre es el único predador a través de la pesca”, precisó.
La especie se captura desde 1930, y los niveles de mayor extracción se produjeron en las décadas del 70 y del 80, cuando empezó a dar muestras de sobreexplotación.
Por ejemplo, la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente fueguina aseguró que en 1975 se extrajeron 212.810 kilos de centolla del Canal Beagle; en 1980, 148.897 kilos, y en 1990, 96.004 kilos.
Entre 1990 y 2003, la cifra decreció (también producto de las vedas de pesca) hasta los 1295 kilos, aunque luego volvió a aumentar hasta alcanzar promedios de entre 30 y 60.000 kilos en los últimos años.
“El crecimiento de las centollas es muy lento. Un ejemplar tarda 8 años hasta convertirse en adulto y poder formar parte de la fracción pesquera. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) monitorea periódicamente la especie y documentó la disminución de animales que quedan adheridos en las trampas”, sostuvo María Paula Sotelano, bióloga y una de las investigadoras del Cadic a cargo del proyecto de repoblamiento.
La especialista mencionó que pese a los períodos de veda, implementados en la década del 90 del siglo pasado, las características de crecimiento de estos crustáceos y la ausencia de controles exhaustivos llevó a que la especie no lograra recuperarse, y motivó a los científicos a evaluar distintos proyectos de regeneración, como por ejemplo la transgénesis.
“En materia de crustáceos no se conocen muchos casos de animales transgénicos. Para ello habría que desarrollar las técnicas y es muy posible que aun lográndose, sean rechazadas por determinados mercados”, opinó Lovrich.
En cambio, tomó fuerza la idea de cultivar larvas y ejemplares juveniles de centolla, mejorando los porcentajes de supervivencia en los primeros estadios de vida, que son los de mayor mortalidad, para luego devolverlos al mar en un momento que permita la recuperación de la especie a largo plazo.
“Hay una etapa experimental ya cumplida. Ahora estamos dentro de un proyecto de innovación productiva con el acompañamiento de la provincia. Nos encontramos en un momento de producción a escala piloto. Este año vamos a generar unos 50 mil centollas para después poder liberarlas”, detalló Sotelano.
La investigadora explicó que la principal limitante es la falta de espacio, no solo por la cantidad de huevos que puede portar una hembra (se estima en unos 60.000) sino porque los primeros ejemplares juveniles, cuando miden en el orden de los dos milímetros de caparazón, incurren en canibalismo y hay que separarlos.
“Las larvas no se alimentan de manera externa, sino que consumen reservas de la madre, pero los primeros juveniles atraviesan por una etapa en la que mudan el caparazón y llegan a comerse entre sí”, confirmó la bióloga.
Mientras tanto, las autoridades siguen trabajando en mecanismos de control sobre la pesca de centollas y centollones, una actividad que ha estado sujeta a incidentes y a discusiones normativas.
Una ley provincial que regula la captura de centollas entró en vigencia en mayo de 2013, pero después de una controversia que involucró al gobierno provincial, al Cadic y a las asociaciones de pescadores artesanales.
La norma fue sancionada en diciembre de 2012, vetada por el Poder Ejecutivo e insistida luego por la Legislatura.
La postura del gobierno y del organismo científico era proclive a la prohibición de la pesca hasta lograr la recuperación de la especie, mientras que la ley 931 terminó regulando condiciones para la extracción, como por ejemplo que solo puede ser llevada a cabo por pescadores autorizados, y solo puede incluir a “ejemplares machos adultos de un tamaño mínimo de 12 centímetros de ancho de caparazón”.
También se fijó una veda estacional entre el 1 de marzo y el 30 de junio, que tiene basamento en que para esa época los animales mudan su caparazón y acumulan mucha agua, por lo que su carne no posee la misma calidad.
A pesar de ello, la pesca furtiva de centollas es una preocupación constante de los funcionarios y da lugar a incidentes regulares, como el secuestro de trampas ilegales por parte de personal de la Prefectura Naval Argentina.
El año pasado, funcionarios argentinos llegaron a plantear una queja formal ante autoridades chilenas, por la aparición repetida de embarcaciones de ese país descubiertas mientras pescaban en aguas argentinas del Beagle.
El llamado “Clúster de la Pesca Artesanal de Tierra Del Fuego”, que integran organismos públicos y privados relacionados con la actividad, funciona desde noviembre de 2013 con la idea de articular los intereses de cada sector, y de solucionar los principales problemas que se presentan.
El clúster realiza ahora, junto a científicos del Cadic, un estudio para determinar la población actual de centollas en el Canal Beagle, a través de muestreos sistemáticos en los sitios de colocación de trampas.
En noviembre del año pasado, un grupo de pescadores artesanales logró la reapertura de la única planta de procesamiento de pescado de la ciudad, que permanecía inactiva desde hacía 10 años.
La iniciativa fue gestada por agrupaciones nucleadas en la Federación de Cooperativas de Tierra del Fuego, que se asociaron con el Municipio de Ushuaia para poner en funcionamiento y administrar en conjunto la “Planta de Procesamiento de Pescadores Artesanales del Fin del Mundo”.
La idea era que los 10 pescadores dedicados a los crustáceos, 3 marisqueros y 3 a pesca con red pudieran “traer su producto a la planta y llevárselo controlado por la autoridad provincial, certificándose su calidad en caso de animales vivos y, caso contrario, procesándolo y envasándolo”, explicó entonces Francisco Núñez, el ingeniero y jefe responsable de las instalaciones.
Sin embargo, el emprendimiento padeció problemas edilicios y de falta de capacitación de personal que obligó a suspender las actividades, y la Municipalidad prometió que reactivarán el establecimiento en los próximos días.
“La mayoría de la pesca artesanal de centollas se comercializa localmente, aunque una porción se exporta. Como recurso gastronómico, sigue siendo una de las principales atracciones para el turista”, comentó Sotelano, al fundamentar la importancia del proyecto de repoblamiento que se encuentra en pleno desarrollo
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