martes, 27 de enero de 2015

Conferencia mundial de la OIE sobre sanidad de los animales...

... que luego el humano comerá. Información reciente de la 3ra. Conferencia Mundial de la Organización Mundial de Sanidad Animal, allá en Viet Nam, donde tanto sufrió Rambo...
Interesante línea de acción para nuestros países latinoamericanos, según se ha concluido en el encuentro.

OIE: la acuicultura representa el mayor crecimiento entre los sectores productores de animales destinados al consumo

LRM - Editor | 26 Enero del 2015
Acuicultura
Autor imagen: internet - archivo
La importancia que tiene el sector acuícola a nivel mundial y su tendencia al alza, hacen prever la necesidad de una mayor regulación de los programas sanitarios que permitan mejorar la productividad y la sostenibilidad, contribuyendo a la inocuidad de los alimentos.

En el marco la 3ra. Conferencia mundial de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal) sobre la sanidad de los animales acuáticos, que se realizó del 20 al 22 de enero en Hô-Chi-Minh (Vietnam), los participantes establecieron las recomendaciones orientadas a mejorar la sanidad de los animales acuáticos en el mundo, las cuales serán presentadas en mayo de 2015, en la Sesión General, para su evaluación y posterior implementación.



Según la OIE, “entre los sectores productores de animales destinados al consumo humano, la acuicultura registra el mayor crecimiento”. Además, el 50% de la oferta mundial de animales acuáticos para el consumo proviene de la acuicultura, y los intercambios internacionales representan el 10% del total de las exportaciones agrícolas mundiales.

En América Latina, por ejemplo, el sector mantuvo un considerable ritmo de crecimiento, alcanzando 2,38 millones de toneladas, lo que representa el 3,4% de la producción global, y la expansión sostenida dinamizó la economía de muchos países de la región.

No obstante, el crecimiento y las tendencias positivas de la acuicultura mundial, donde se expande el comercio de animales acuáticos vivos y de sus productos derivados, evidencian nuevos riesgos sanitarios.

Los especialistas advirtieron que los brotes de las enfermedades causan pérdidas significativas de producción a nivel mundial, reflejando un impacto negativo en las economías de ciertos países y región más que en otras.

“En un mundo donde la demanda mundial de proteínas aumenta constantemente y se calcula se duplicará en el año 2050, la producción acuícola desempeña una función esencial para permitir el acceso a proteínas de alta calidad y garantizar la seguridad alimentaria mundial”, señaló el director general de la OIE, Bernard Vallat.

Para preservar las características del sector, desde la OIE se espera que las pautas puntualizadas por los participantes contribuyan a “mejorar el tratamiento, la prevención y el control de enfermedades”, asegurando la productividad.

Para facilitar la tarea la OIE brinda un panorama mundial de las enfermedades de los animales acuáticos, en particular de las alertas sanitarias, a través de su sistema de información en línea WAHIS.

Asimismo, la organización publica normas intergubernamentales que apuntan a garantizar la vigilancia, la prevención y el control de 27 enfermedades, además de la seguridad del comercio de anfibios, crustáceos, peces, moluscos y sus productos derivados.

Por su parte, en la región latinoamericana no existe un eficiente sistema de registro de la actividad, alerta un informe de la FAO elaborado en marzo de 2014, por lo que resulta difícil el control.

Si bien los volúmenes de captura se vieron en aumento por la tecnificación de la pesca, el crecimiento urbano alteró “los cuerpos de agua y la sobreexplotación de las especies nativas”.

Ante el crecimiento continuo de la acuicultura en la región y sus oportunidades comerciales, que actualmente están siendo cubiertas por importaciones de países de otros continentes, se vuelve necesario una revisión hacia los mercados locales que permita dinamizar el mercado regional.


En ese sentido, la Comisión de Pesca Continental y Acuicultura para América Latina y el Caribe, de la FAO, advierte la importancia de “crear tratados específicos para la importación-exportación entre países de América Latina y el Caribe”, para fomentar, principalmente, el consumo de los productos de la región.