miércoles, 7 de diciembre de 2016

Hablando de pesca recreacional en Argentina: mueve aguja económica y requiere gestión cuidadosa.

Pique, pasión patagónica es una nota firmada por Pablo Donadio en el suplemento Turismo del OPágina 12 del 4 de diciembre de 2016 (https://www.pagina12.com.ar/6762-pique-pasion-patagonica) en la que fui entrevistado. Más allá de los "chivos" de más abajo (direcciones de hosterías para pescadores), lo que quiero reflejar es que la pesca recreacional es una actividad con un importante movimiento económico asociado, junto con la necesidad de conservar calidad de ambientes, poblaciones de peces y otros seres vivos nativos y explotar las poblaciones ícticas de manera racional y sustentable. En torno a esto siempre surge la polémica de porqué están esas especies exóticas allí, si es posible exterminarlas y para qué y demás qué otra actividad turística o económica puede reemplazar a la pesca. En una situación compleja, en la que las cuencas hídricas son disputadas por diferentes intereses y usuarios, esas definiciones son importantes.  

Estadísticas de distintas entidades aseguran que la pesca mueve en la Argentina a más de dos millones de personas anualmente. Para algunos referentes es considerado el segundo deporte recreativo más extendido en el país tras el fútbol, y su variante en agua dulce constituye un universo cultural fascinante, generador de un gran impacto en las economías regionales. De noviembre a abril, la temporada se extiende en las distintas regiones con sus atractivos paisajísticos, riqueza natural, complejidad técnica, mayor y menor desarrollo de infraestructura, y reglas no siempre claras. “Hacer una buena mezcla de peces, recursos naturales y factores humanos no es simple, pero sí necesario para conocer nuestro ecosistema y pautar reglas”, dice Marcelo Alonso, docente de la Universidad del Comahue. “Algunos estudios los requiere la provincia, otros la propia universidad y Parques Nacionales”, completa el investigador de Dinámicas de Poblaciones de Peces en la Patagonia. “Soy amante de la pesca, pero más allá de la disciplina en sí, rescato su doble faceta: como recurso renovable y como nivelador social. Recurso porque agua y peces tenemos en cada región, de punta a punta y con ríos de nivel mundial. Y nivelador social por cómo se reparte la plata, cómo la atomiza, desde alquileres y compra de equipos a permisos de pesca, hospedajes, guías, nafta y prestadores que van desde el que te vende el último motor fuera de borda al puestero que prepara la carnada. Todos se interconectan gracias a la pesca”, explica el instructor Diego Flores. Así en lagos, lagunas, ríos y arroyos; desde la orilla, puente o muelle; en canoa, kayak o velero, la pesca atrae a apasionados que sueñan con jornadas donde la trucha y el róbalo, la carpa y el pejerrey, el dorado, pacú y surubí, devuelvan en tamaño y desafío parte de lo invertido. 
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Truchas y otros salmónidos son la gran riqueza de los cursos de agua de la Patagonia.
AGUAS ARGENTINAS Las regiones de las que habla Flores son bien conocidas en el ambiente de la pesca. Una de ellas ocupa a Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, donde los ríos Paraná y Uruguay son únicos por su calidad. En ellos brillan el dorado, el surubí, el pacú, el pirá pitá y la boga, el gran recurso pesquero que es puntal para muchos de sus pueblos. Otra comprende la provincia de Buenos Aires, con el pejerrey como emblema e ingreso de dinero para las localidades que hacen el invierno gracias a sus lagunas, como el clásico corredor de Ruta 2. Otra región abarca el Centro y el Noroeste, donde la pesca es increíble y el ámbito muy natural, pero aún está fuera de los circuitos clásicos, sin infraestructura ni accesos a topografías de ríos chicos y sierras complicadas. Finalmente, la Patagonia es vista como cuna de la pesca con mosca, y acaso el sitio donde mejor funciona la pesca deportiva, por la calidad de sus servicios, los controles, la cantidad de guías y entidades que trabajan en conjunto, apoyados en el poder adquisitivo y una mayor instrucción que le permiten a cada pescador alcanzar el tope de la disciplina. En todas esas áreas, el mundo pesquero se manifiesta en plenitud, desde ríos y arroyos de acceso libre (un tema espinoso en la actualidad) a complejos que reciben a los visitantes con comidas gourmet, actividades complementarias y desde luego, los mejores cotos de pesca. “Puede estar todo listo para que los pescadores solo nos ocupemos de pescar. Pero el equipamiento, el guía y la técnica no son más del 50 por ciento: siempre hay otra mitad que depende del hombre, de la dinámica del ambiente en ese momento particular”, destaca Flores, que recorrió los principales ríos de Sudamérica donde se pesca el luchador y acrobático dorado, el “tigre de los ríos”.
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Aparejos de pesca a orillas del lago Los Niños, cerca de Río Pico, en territorio chubutense.
TESORO, AL NORTE El capital pesquero de la Patagonia no era un secreto para pueblos originarios ni localidades cercanas a cursos de agua. Pero su potencial internacional comenzó a vislumbrarse allá por 1950 cuando la disciplina del fly cast era furor en Estados Unidos y muchos pescadores avezados se deslumbraron con sus ríos y lagos. Así, poco a poco se instaló a la pesca con mosca local, donde las “truchas enormes”, como destacan varios relatos, quitaban el sueño a los viajeros que empezaron a instalarse temporadas enteras hasta hacer de muchos ríos un “point” a nivel mundial. Hoy como ayer, varios cauces y embalsados naturales convierten a la región un imán permanente. Siguiendo la analogía futbolera, hay dos ríos en particular que son el Maracaná o el Camp Nou de la pesca: el Grande, en Tierra del Fuego, con la trucha marrón marina más destacada del planeta; y el Limay Superior, que en su paso por Bariloche y cercanías de Junín de los Andes puede competir en caudal y movimiento económico con el mismísimo cerro Catedral. 
Desde Neuquén, por historia y calidad, los ríos Malleo y Chimehuin, en Junín de los Andes, reciben amantes de la pesca sin cesar. Entre las especies exóticas de valor deportivo en la región se destacan el salmón encerrado y las distintas truchas, mientras las especies nativas más valoradas son la perca y el pejerrey patagónico. En cercanías del Chimehuin, que nace del lago Huechulafquen, la Hostería Paimún (www.hosteriapaimun.com.ar / 02972-491758) ofrece acceso a tres muelles y diversos guías de pesca para salidas el río y el espejo de agua. En todo el curso del río Negro hay muy buenas carpas para pescar con mosca, y un pejerrey patagónico de lomo negro verdoso que alcanza buen tamaño. Por su parte el río Correntoso (Villa La Angostura) y el lago Nahuel Huapi son otros destacados de la Patagonia norte. Varios hospedajes como la Hostería Patagón (www.hosteriapatagon.com.ar / 0294-4825678) ofrecen guías de pesca particulares, como Leo Benzeni (0294154507256), de medio día y día completo con almuerzo para dos ($ 4000 y $ 6000) o Sergio de Mac Fishing (0294-15-4311184), cuyo semirrígido para seis pasajeros ofrece salidas de pesca y playa en Bahía Lynch, por $ 850 la hora. 
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Al acecho de la mejor pesca de la temporada en el dique neuquino de Piedra del Águila.
En Río Negro, en tanto, el paso del Limay por cercanías a Bariloche encuentra una buena propuesta en La Maroma (0294-15-4702399 / Facebook: La Maroma Lodge Villa Llanquin). Estratégicamente en la parte superior del cauce, la hostería ofrece día de pesca para dos personas en $ 4500, con todos los servicios incluidos (hospedaje, traslados, gastronomía regional) salvo los permisos de pesca. 
TESORO, AL SUREn Chubut otros cuatro ríos se destacan por su impronta agreste y rural. Son el Rivadavia, Futaleufú, Corcovado y Pico, los dos últimos una suerte de “máquina del tiempo que te lleva a los años 50”, según algunos pescadores. En su quinta temporada como prestadores de pesca y especialistas en el Pico, Sendero Lodge (www.senderolodge.com / 0297-15-448514), tiene varios programas de pesca que combinan hospedajes, navegaciones, playa y gastronomía. Cerca, en el centro del área de pesca del Parque Nacional Los Alerces y a instancias del río Futaleufú, (www.elaurapatagonia.com / 011-4813-4340) El Aura Lodge ofrece uno de los mejores complejos de Esquel. El paquete de pesca todo incluido para dos (traslados, hospedaje, almuerzo y cena en el bosque o en Huet-Huet gourmet restaurante y guías) ronda los $ 6640 por día. 
Ya en Santa Cruz, al noroeste, grandes lagos esperan repletos de fauna ictícola de consideración. Los Buenos Aires y Pueyrredón son ejemplo de ello, y el lago Strobel el mejor pesquero de trucha arco iris en todo el mundo por su curiosidad biológica: hay muchas y de buen tamaño, gracias a su alimentación a base de un camaroncito anfípodo. Estancia Laguna Verde (www.estancialagunaverde.com / 02954-454216 interno 36), ubicada a 18 kilómetros del lago y con acceso exclusivo a más de 14 kilómetros de costa, armó múltiples paquetes que permiten postear innumerables bahías protegidas del viento y distintos tipos de aguas y fondos. Más al sur, la provincia cuenta con el río que le da nombre, el Santa Cruz, un vergel de truchas arco iris anádromas o steelheads (cabeza de acero), que en vez de comer insectos de agua dulce se alimentan de krill, calamares y anchoas en el océano, lo que les otorga un tamaño y poder físico que es todo un reto para los pecadores “de tribu” a los que no les importa el frío, el viento y las grandes distancias mientras encuentren estas truchas que marcan un estándar pesquero. Allí, la empresa Tres Amigos (www.tresamigosoutfitters.com / 02966-15554999) ofrece varias alternativas que combinan su base de operaciones en el lodge Los Plateados, ubicado junto al tramo más productivo de este río.
El río Gallegos es otro paraíso de estas truchas anádromas, pero marrones. Fly Fishing Dreams (www.flyfishingdreams.com) ofrece paquetes en Bella Vista Lodge para dos personas, con seis días de pesca desde 5250 dólares, y en Las Buitreras Lodge desde 4950. 
También son pasión las truchas marrones en el río Grande de Tierra del Fuego. Aurelia Lodge (www.aurelialodge.com / 02964-15-485133) ofrece el paquete de semana de pesca con todo incluido desde la llegada al aeropuerto al regreso, entre 2500 y 3390 dólares, dependiendo los días de temporada.
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El lanzamiento, un primer paso fundamental para engañar al pez en la técnica de fly cast.
PÚBLICO Y PRIVADO El crecimiento que provocó la aparición o readaptación de hospedajes casi en exclusividad para la disciplina en la Patagonia sur ha despertado en algunas asociaciones nacionales duras críticas por considerar una indebida apropiación de tramos de ríos. “Hay muchos propietarios de estancias y campos ribereños bien organizados como en Junín de los Andes, a instancias del Chimehuin. Ellos dicen que al cercar los ingresos están cuidando los ríos porque es poca y cuidadosa la gente que pasa, que en general son extranjeros y pagan la friolera de cinco a siete mil dólares la semana, algo imposible para el 99 por ciento de los pescadores. Desde la asociación tenemos un visión muy diferente de lo que debiera ser el uso de un recurso que es de todos, pero ellos no son nuestros enemigos ni vamos a discutir la propiedad privada, simplemente creemos que es una falacia decir que solo la gente con dinero es la que puede garantizar el cuidado del ecosistema”, afirma Daniel Bebebino, vicepresidente Asociación Argentina de Pesca con Mosca. “El problema central está en la laxitud de los estados provinciales y municipales, que en vez de respetar los ingresos públicos, mantener la cartelería, tener limpio los accesos, etcétera, miran para otro lado”, agrega uno de los encargados de confeccionar el Reglamento de Pesca Deportiva Continental Patagónica, que puede descargarse desde su web (www.aapm.org.ar) junto a otros artículos de educación y difusión. Otro gran conflicto surge en torno a las represas, las construidas y las por venir. “Se entiende que hay que buscar un equilibrio porque la energía es necesaria para el desarrollo de las poblaciones, pero como la venta es directa, en el momento, se manipulan los cauces subiendo y bajando su caudal, lo que ha generado verdaderos desastres ecológicos”, completa Bebebino. Además de sus buenas truchas, el río Santa Cruz es un ejemplo del río público. Si bien hay hospedajes, allí se puede frenar y pescar sin problemas. Un caso intermedio es el río Gallegos, que a lo largo de su cauce tiene estancias privadas pero también muchas bajadas públicas. El otro extremo lo marca el río Grande de Tierra del Fuego, cuyo cauce está prácticamente privatizado. La complejidad de acceso se pone de manifiesto allí, al igual que el cuidado de los recursos. 
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Inmersión total con la técnica del floating en las cercanías de Cholila, Chubut.
Tanto Bebebino como Flores y Alonso, coinciden en que se debe cuidar el recurso, pero no especialmente de pescadores aficionados. Un caso emblemático en otra región, pero que marca tendencia, es el río Dulce de Santiago del Estero, cuyo potencial biológico podría llevarlo al número uno del planeta para la pesca de dorados. “Pero es el sumidero de los ingenios tucumanos, le sacan agua para la soja que además se llevó bosques nativos, y por si fuese poco en 2002 las autoridades provinciales lo cortaron con 40 grados de calor, matando toneladas de peces por kilómetros”, cuenta Flores. La Universidad del Comahue, que trabaja en común con profesionales del Centro de Ecología Aplicada Neuquén (CEAN) en la pesca de la Patagonia, está tratando de avanzar con pescadores sobre varios aspectos para no padecer después. Uno de esos temas es la siembra furtiva de nuevas especies, como es el caso de la carpa o las mojarras que ponen en peligrosas para las dinámicas de esos cauces.


MODALIDADES AUTORIZADAS

En los ríos y arroyos, incluyendo sus nacientes y/o desembocaduras en lagunas y/o lagos y hasta 200 metros en ambas costas de estos, deben liberarse todos los peces que se pesquen. Solo es posible el retiro en condiciones excepcionales, por las que debe consultarse el Reglamento Patagónico. El mismo explicita los ambientes provinciales donde se hacen excepciones, pero señala solo tres modalidades de pesca: 
  1. Spinning, bait casting y tarrito, que advierte la utilización de un señuelo artificial de cualquier tipo, en el que el peso para el lanzamiento está dado por el señuelo u otro adminículo (plomo, boya) y no por la línea. 
  2. Mosca o fly cast, donde el señuelo está unido a una línea especial para mosca o cola de ratón lanzada por una caña apropiada y cuyo peso para el lanzamiento está dado por la línea y no por el señuelo. 
  3. Arrastre o Trolling, en que el señuelo artificial es arrastrado desde una embarcación (con o sin motor).


DATOS ÚTILES

Desarrollo de la acuicultura peruana: algunas ideas para pensar en Argentina

Nota firmada por Hugo Flores en el portal http://www.americaeconomia.com.
En estas épocas en las que en Argentina suena la idea de pensar en un desarrollo estratégico de la actividad, será bueno tomar en cuenta estos apuntes

Sepa cómo se ha desarrollado la industria de la acuicultura en el Perú
Según el Ministerio de la Producción (Produce), la producción acuícola del país pasó de 28.387 toneladas métricas (TM) en 2006 a 85.000 TM en 2015 (con picos de más de 100.000 TM en 2013 y 2014).
En el Perú, aunque de forma más modesta respecto a jugadores de índole global, la evolución que ha tenido la acuicultura también ha sido positiva en los últimos años.

El paso de José Ernesto Muñoz  en los años noventa por las aulas de la Universidad Austral de Chile, donde estudió Biología Marina, coincidió con un acontecimiento que hoy define, en parte, a la economía de ese país sudamericano: el despegue de la actividad salmonera. Muñoz, hoy gerente general de Peruvian Andean Trout, presenció el inicio de un negocio vital para Chile por su relevancia interna –al ser la segunda mayor exportación chilena después del cobre– y global, ya que el país sudamericano es el segundo mayor productor mundial de salmón, solo superado por Noruega.
En el Perú, aunque de forma más modesta respecto a jugadores de índole global, la evolución que ha tenido la acuicultura –actividad enfocada en la reproducción de especies hidrobiológicas como el salmón, la trucha, los camarones, entre otras– también ha sido positiva en los últimos años. Según el Ministerio de la Producción (Produce), la producción acuícola del país pasó de 28.387 toneladas métricas (TM) en 2006 a 85.000 TM en 2015 (con picos de más de 100.000 TM en 2013 y 2014). El aumento de la producción se debe no solo a una mayor demanda externa, sino también interna de recursos hidrobiológicos. “Otra razón de este salto fue el incremento de personas dedicadas a la actividad acuícola”, dice Óscar Domínguez, director de Acuicultura del Produce.
Así, hoy se estima que la industria acuícola local –desarrollada principalmente en regiones del norte como Piura y Tumbes, y del sur como Puno– registra ventas anuales por alrededor de US$ 500 millones, monto del cual cerca de US$ 300 millones son exportaciones y el resto corresponde a consumo interno. En este negocio, las cuatro principales especies que dominan la producción nacional son la trucha, la tilapia, las conchas de abanico y los langostinos.
Varias camisetas. Así, en lo que va de este siglo, varias empresas locales aparecieron en el mercado, dedicadas, principalmente, a la exportación. Una de ellas es Ecosac, que nació a fines de 2001, y que hoy se dedica a la exportación de langostino. “El Perú exporta aproximadamente 19.000 TM de langostino al año, de las cuales Ecosac exporta 3.500 TM. En 2015 nos consolidamos como el segundo mayor exportador peruano de este producto con 17% de la cuota de mercado. En los últimos ocho años, nuestra facturación registró un aumento de 453%, al pasar de US$4,4 millones en 2007 a US$24 millones el año pasado”, dice Mario Mustafá, presidente del directorio de la compañía.
Por otro lado, hay empresas peruanas que han apostado fuertemente por la trucha, un producto que está muy asociado al consumo interno, ya que forma parte de la gastronomía de varias regiones peruanas y ha experientado un salto exponencial en producción (creció 600% de 2006 a 2015). Ese es el caso de Peruvian Andean Trout. “Hemos aportado con una producción propia anual de 3.000 TM de truchas, destinadas íntegramente a la exportación, detalla José Ernesto Muñoz, quien además de gerenciar Peruvian Andean Trout es presidente del comité acuícola de la Sociedad Nacional de Pesquería. Actualmente la firma de Muñoz tiene planes de aumentar significativamente su producción en el periodo 2017-2018.
El potencial acuícola peruano también ha sido aprovechado por grandes conglomerados peruanos. En 2006 el Grupo Dyer, dueño de la agroindustrial Camposol, fundó Marinazul, empresa productora de langostinos. Esta firma, que hoy opera bajo el nombre de Camposol Seafood, pasó de tener 242 hectáreas destinadas a la acuicultura en 2006 a 1.304 hectáreas en 2015. Asimismo, su producción pasó de 1.109 TM en 2007 a 5.640 TM al cierre del año pasado. “El volumen cosechado en 2016 estará alrededor de las 8.500 TM”,  proyecta Jorge Ramírez Rubio, gerente general de Camposol Seafood.
Cosechando un sector. Los empresarios acuícolas coinciden en que el Perú tiene un gran potencial para dinamizar aún más esta industria. “La acuicultura es uno de los sectores de producción de alimentos que está experimentando un crecimiento más rápido en los últimos años a nivel mundial. Debido a la sobrepesca que se lleva a cabo en los océanos y al deterioro de los mismos, el aporte de la acuicultura al consumo per cápita de productos del mar es cada vez mayor. El consumo de productos derivados de la acuicultura se ha incrementado, mientras que el consumo de productos procedentes de las pesquerías se ha mantenido prácticamente constante”, dice Mario Mustafá.
Las oportunidades de crecimiento para este negocio en el Perú también se sostienen en las buenas condiciones naturales, ya que el país cuenta con lagos, ríos y mar para criar diferentes especies.
Óscar Domínguez agrega que hay espacio para desarrollar esta industria en la Amazonía, ya que esta zona cuenta con una gran variedad de especies nativas emergentes. “A través de trabajos realizados por instituciones locales, se está consolidando al paiche como una especie que puede ser vendida tanto en mercados nacionales como internacionales”, dice.
 
Los especialistas coinciden en que es muy importante también que se destinen esfuerzos y recursos –tanto del sector privado como del público– a la investigación. En ese sentido, Christian Berger, director de la Escuela de Ingeniería Acuícola de la Universidad Científica del Sur, sostiene que se requiere facilitar el acceso de productores, universidades y organismos especializados a los fondos de desarrollo e innovación para la industria. Berger además recomienda que se debe seguir avanzando en el cumplimiento de buenas prácticas acuícolas para obtener productos en forma sostenible y de calidad.

Los voceros de la industria, por su parte, consideran que debe darse un ajuste tributario para dinamizar el sector. Según Muñoz, por ejemplo, los acuicultores no pueden recuperar el impuesto general a las ventas (IGV) en las ventas nacionales, por lo que sus productos son 18% más caros que los productos de la pesca extractiva. “Cuando exportamos los productos acuícolas, sí podemos recuperar el IGV, lo que consideramos discriminatorio para la población peruana. El incentivo claramente es a no vender en el mercado nacional, lo que me parece un grave error estratégico”, señala Muñoz. De hecho, lo dicho por el ejecutivo cobra mucha fuerza si se toma en cuenta que 50% de la producción nacional de 2015 estuvo dirigida para el mercado interno. El representante del gremio acuícola también propone, entre otras medidas, liberar de impuesto a la renta a la reinversión en el sector.
De América Latina para el mundo. Aunque la industria peruana ha crecido en estos últimos años, es aún incipiente comparada con las de otros países de la región. Chile, solo a nivel de salmón –el cual representa casi el 90% de toda la industria acuícola de ese país–, tuvo el año pasado una cosecha de 800.000 TM (99% de esta se fue a la exportación) y realizó envíos de este producto al extranjero valorizados en US$ 3.500 millones. “El crecimiento de Chile fue rápido. Sin embargo, algo que pueden aprender países como el Perú a partir de la experiencia chilena, es que la industria debe preocuparse por lo que pasará luego de que copen las áreas disponibles para hacer acuicultura. Hay que preocuparse por promover la industria, pero siempre pensando en los próximos diez o veinte años para hacer los ajustes necesarios a esta”, dice Felipe Sandoval, presidente de SalmonChile, gremio que agrupa a los principales productores de salmón del país.
Ecuador, por otro lado, es un líder regional en exportación de camarones (actividad que representa cerca del 98% de la producción acuícola de ese país). Según la Cámara Nacional de Acuicultura de Ecuador (CNA), el sector camaronero ha crecido un 300% en los últimos 10 años. Así, mientras las exportaciones en 2006 se situaban en US$ 600 millones, en 2015 estas cerraron en US$ 2.300 millones. “Para el Ecuador, la acuicultura de camarón representa el 2,2% de PIB y casi el 13% del PIB agrícola. Es el segundo producto de exportación no petrolero luego del banano”, resalta José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la CNA. Según Camposano, una lección que vale la pena revisar desde la experiencia ecuatoriana es la perseverancia ante situaciones complicadas. “Ecuador ha podido recuperarse de la enfermedad de la mancha blanca del camarón –que también afectó a productores peruanos–  y cuidar la calidad de su producto”, afirma.
En un mundo de recursos marinos cada vez más reducidos, la acuicultura, según los voceros de la industria, es la apuesta ideal. “La producción acuícola global ya superó a la producción de pesca (extracción) y en los países más desarrollados la proporción entre la producción de pesca y acuicultura es cercana a 1 a 1 (producen la misma cantidad de toneladas), mientras que en Perú la proporción del total de las toneladas desembarcadas es 1% acuicultura contra 99% de extracción”, dice Muñoz.
El nuevo ministro de la Producción, Bruno Giuffra, ha mostrado interés en darle un impulso a este sector. Sin duda, abrir nuevos mercados en el extranjero –Asia y Rusia serían buenos destinos– y aprovechar el consumo interno será vital para el crecimiento de esta aún pequeña industria.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Cursos sobre calidad de agua y manejo de parámetros de calidad de agua en acuicultura de libre acceso: oferta de la RAF

Noticia de Aquahoy con oferta de cursos libres ofrecidos en el ámbito de la Responsible Aquaculture Foundation (RAF). Interesante para estudiantes, extensionistas y productores.



EEUU.- La Responsible Aquaculture Foundation (RAF) ha lanzado dos nuevos cursos online para los acuicultores: Gestión de los sólidos suspendidos totales en la acuicultura y Gestión del pH en la acuicultura. Desarrollados con la asistencia del experto Dr. Claude Boyd, los cursos de acceso libre son los primeros de una nueva serie de curso sobre calidad.
Los cursos ayudarán a los acuicultores a aprender como medir el pH y los sólidos suspendidos totales, y mantener importantes parámetros de calidad del agua dentro de los rangos óptimos para una producción eficiente.
Por ejemplo, una lección del curso identifica las fuentes de turbidez causado por el exceso de sólidos suspendidos. Ellos también recomiendan prácticas tratamiento del agua y aireación que ayudará a los productores a mantener el pH entre 7 y 8.5 para evitar los efectos negativos sobre el crecimiento y supervivencia de los animales bajo cultivo.
En cada curso, los usuarios deben culminar todas las lecciones y dar un examen para certificar la culminación del curso.
“Los nuevos cursos sobre calidad de agua son diseñados para ayudar a los productores a identificar y gestionar los problemas que pueden afectar grandemente la salud y crecimiento de los peces y el camarón” dijo George Chamberlain, presidente de RAF. “Estamos trabajando en más cursos relacionados para culminar un currículo completo sobre calidad del agua”.
Cursos adicionales en la serie de calidad del agua serán publicados en las próximas semanas. El material del curso sobre responsabilidad social y el cumplimiento de la Food Safety Modernization Acts de EEUU también está bajo desarrollo.
Puede acceder a los cursos RAF en:  http://edu.responsibleaqua.org/

Algunos aspectos de la política acuícola chubutense: una puesta al día en el Simposio de Bioeconomía Patagonia 2016.


Resultado de imagen para mapa chubutNota tomada del portal de LU17.com. Esta presentación acompañó a las de las provincias  de Neuquén, Tierra del Fuego y Río Negro en la Mesa Acuícola del Simposio. Como se verá, hay agenda de trabajo, junto con acciones concretas actuales y políticas públicas orientadas a la formación de recursos humanos. Como escribiera en una entrada anterior en la que comentaba las conclusiones y propuestas de esta Mesa, la idea será crear y consolidar un espacio, en principio no formal, para debatir, compartir y coordinar acciones y políticas regionales.



SE PRESENTÓ LA EXPERIENCIA DE ACUICULTURA EN CHUBUT

Bajo el lema “Acuicultura patagónica: fortaleciendo las bases para una planificación estratégica” la provincia del Chubut disertó sobre el desarrollo de distintas políticas hacia el sector.
En el marco del II Simposio Regional Patagónico de Bioeconomía, realizado días pasados en Neuquén y Cipolletti por los Ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Producción y Agroindustria de la Nación, la secretaria de Ciencia provincial, Noelia Corvalán Carro, disertó sobre “Innovación en productos y procesos”, presentando casos concretos vinculados al sector acuícola de Chubut.
CorvalánEn la oportunidad la funcionaria provincial expuso sobre las políticas públicas que desde la cartera de Ciencia y Tecnología se vienen implementando en articulación con la Secretaría de Pesca provincial, y habló de la actual situación del sector, sus perspectivas y objetivos de desarrollo en las provincias patagónicas en ese ámbito. Se buscó profundizar en la definición de problemáticas y acciones para su resolución, poner en un plano común la potencialidad de la acuicultura y discutir espacios comunes de crecimiento y consolidación de la misma.
“Específicamente desde la Secretaría de Ciencia, nos abocamos en acompañar el impulso de la actividad acuícola en lo referido a la formación de recursos humanos que abordan esta temática con el interés de que acompañen a los productores con asistencia técnica, a través del programa de becas doctorales y post doctorales que cofinanciamos con CONICET”, señaló la secretaria al hacer referencia a las temáticas que abordó en su disertación en el simposio.
Especificó que “actualmente tenemos 11 becarios trabajando en temas específicos vinculados a aspectos biológicos, tecnológicos y socio económicos del sector acuícola como de la pesca artesanal; ejemplo de esto es un estudio con el objetivo de evaluar el impacto socio económico de transformar a los pescadores en acuicultores”, dijo Corvalán.
La funcionaria provincial afirmó que “este año avanzamos concretamente en proyectos referidos a la producción de biofertilizantes a base de recursos marinos, alimentos balanceados para acuicultura, harina en base a esqueleto de langostinos, nuevos sistemas de captación de semillas de mejillón, desarrollo de maquinaria para fabricación de malla biodegradable para engorde de mejillón, por mencionar algunos de los más relevantes”.

martes, 29 de noviembre de 2016

Acuicultura y salud pública: una preocupación de la Organización Mundial de la Salud (OMS)


Resultado de imagen para agendaNota de Aquahoy de fin de noviembre. Este tema de la inocuidad de productos acuícolas,  seguridad alimentaria y fomento del consumo de productos provenientes del cultivo estuvo presente en la Mesa Acuicola del Simposio de Bioeconomía Patagónica 2016 y ha sido incluido en la agenda de trabajo surgida como resultado de ese encuentro. Al final de la nota está el vínculo para bajar el documento.




Ginebra, Suiza.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un documento donde explica las cinco claves para una mayor inocuidad de los productos con el objeto de proteger la salud pública.
El pescado es una importante fuente de alimentos de origen animal para la alimentación de más de 1000 millones de personas en el mundo. Por otro lado, desde mediados del decenio de 1990, la acuicultura ha impulsado el crecimiento de la producción total de pescado, y en el 2015 representó el 47% del total de la producción mundial de pescado.

Aun cuando existen numerosas directrices y normas nacionales e internacionales dirigidas a acuicultores que trabajan a gran escala, los materiales didácticos para guiar los primeros pasos esenciales de las explotaciones familiares en la producción de pescado inocuo y nutritivo son más bien limitados.
Existe un número considerable de enfermedades debido a la contaminación de los peces con microorganismos patógenos en la etapa de producción primaria. En este sentido, la OMS trabaja para promover prácticas seguras de manipulación de alimentos en todo el mundo y garantizar la uniformidad en su aplicación en toda la cadena alimentaria.
De esta forma la OMS, publicó el documento “Cinco claves para una mayor inocuidad de los productos de acuicultura con objeto de proteger la salud pública", que busca reforzar el enfoque “Una salud”, que trata de fomentar la comprensión de las relaciones entre la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente.
“Como parte de su estrategia mundial para reducir la carga de las enfermedades de transmisión alimentaria, la OMS elabora mensajes de salud destinados a quienes se dedican a manipular alimentos de todo tipo, así como a los consumidores, a fin de que estén capacitados para evitar esas enfermedades” se destaca en el documento.
El manual está concebido como apoyo a la formación sobre inocuidad alimentaria de los acuicultores de pequeñas explotaciones que crían peces para sí mismos y sus familias, y para la venta en mercados locales.
El manual describe las prácticas fundamentales necesarias para garantizar la producción de pescado inocuo: desde la ubicación de los estanques a la manipulación del pescado tras la cosecha.
Las cinco prácticas clave son: 1) Mantener una buena higiene personal; 2) Limpiar el estanque; 3) Gestionar la calidad del agua; 4) Cuidar la salud de los peces; y 5) Utilizar equipo de captura y recipientes limpios.
Referencia (abierto):
OMS. 2016. Cinco claves para una mayor inocuidad de los productos de acuicultura con objeto de proteger la salud pública. 40 p.