martes, 11 de abril de 2017

Piscicultura en la Universidad Nacional de Formosa: inauguración de su criadero experimental

Resultado de imagen para mapa formosaUna nota tomada del portal de noticias acui.nearural.com. Una buena iniciativa sin duda, para potenciar la actividad acuícola en las provincias del NEA argentino, en particular en Formosa, con nuestra especie nativa estrella, el pacú.

Inaugurarán en la UNaF una estación experimental de piscicultura




Ciudad de Corrientes, Corrientes | NEA RURAL | Este miércoles 5, a las 9, se realizará la inauguración de la nueva Estación Experimental de Piscicultura de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF), acto que estará a cargo del rector Martín Romano y el decano de la Facultad de Recursos Naturales (FRN), Vicente Sánchez.

La ceremonia se llevará a cabo en el campus universitario, en la ciudad capital, debiendo los asistentes e invitados especiales ingresar por el acceso de la calle Maipú al 3300.

Tras la habilitación de la nueva infraestructura se desarrollará una exposición sobre los avances del proyecto “Desarrollo y Validación de Tecnologías Aplicadas al Cultivo y Procesamiento Industrial del Pacú”, aprobado en la convocatoria 2013 de la Línea FITR Agroindustria.

La disertación estará a cargo del doctor Sebastián Sánchez, director del Proyecto (UNNE), y la ingeniera zootecnista Doris Cerdán, coordinadora general del mismo (UNaF).

Durante la ocasión, se dará apertura y se conocerán avances del proyecto “Desarrollo y Validación de Tecnologías Aplicadas al Cultivo y Procesamiento Industrial del Pacú”, a cargo del Dr. Sebastián Sánchez, docente-investigador de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y Director del Proyecto; y la Ing. Zoot. Doris Cerdán, docente-investigadora de la FRN-UNaF y Coordinadora General del Proyecto.


Otras disertaciones que se escucharán son: “El uso de ingredientes regionales en la alimentación de juveniles de pacú”, a cargo de la Dra. Karina Rompato y la Prof. Susana Somoza, docentes-investigadoras de nuestra casa de estudios; “Programa Piscícola Provincial”, a cargo del Ing. Agrónomo Héctor Marcelo Furst, de la cátedra de acuicultura (Ingeniería Zootecnista, FRN-UNaF); “Nutrición y alimentación de peces de agua dulce”, a cargo de la Ing Zoot. María Alejandra Torres (Cátedra Acuicultura Ingeniería Zootecnista); “Formulación de raciones para juveniles de Pacú utilizando ingredientes regionales”, a cargo de la Ing. Zoot. Yolanda Gabriela Baglieri; y “Evaluación del desarrollo gonadal en hembras de Pacú”, a cargo del Ing. Zoot. Lucas Rubén Gon.

jueves, 6 de abril de 2017

El tema de los antibióticos y el salmón: una nota para aclarar dudas y entender de qué se habla...

Resultado de imagen para filet de salmonPara cerrar, por ahora al menos, el tema de la supuesta presencia de antibióticos en carne   de salmón de origen chileno en Argentina (en realidad el informe de la UADE habla de resultados en la ciudad de Buenos Aires para ser estrictos), hemos contactado a actores relevantes de la actividad que aportan su visión y opinión sobre el tema. Se trata de Laura Luchini y Santiago Panné, de la Dirección de Acuicultura del Ministerio de Agroindustria argentino, César Gentile, coordinador de la Red de Maricultura Costera Patagónica, docente e investigador de la Universidad con mas de 30 años de trabajo en SENASA y Silvia Arranz, coordinadora de la Red de Fortalecimiento de la Acuicultura, docente – investigadora de la Universidad Nacional de Rosario y de CONICET.

Resultado de imagen para silvia arranzDice Silvia, respecto de la forma de presentación del informe y de la resonancia que le han dado algunos medios de comunicación y las redes sociales: “El rigor de un informe o trabajo científico es un valor fundamental que apuntala el conocimiento que la ciencia le entrega a la sociedad. De ello depende la credibilidad de la ciencia. Por ello, los científicos asumimos un compromiso ético de ser rigurosos en los diseños experimentales y en la expresión de los resultados, y objetivos en el análisis de los mismos, evitando sacar conclusiones que excedan la evidencia. Educar en ciencia es educar para la libertad”.

Los colegas de la Dirección de Acuicultura, Laura y Santiago, aportan material que aclara la situación y la metodología de trabajo para estudiar la calidad del producto que llega al consumidor. Y dicen:
Resultado de imagen para laura lucchini y santiago panne
El tema del uso de antibióticos en el cultivo del salmón generó nuevamente alarma en el consumidor argentino, luego de que saliera a la luz un informe del Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Saludables del Instituto de Tecnología (INTEC) de la Fundación UADE. Tal informe señalaba que después de analizar 103 filetes de salmón recolectados de 38 comercios de Capital Federal, habían sido detectados residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional y que ello podría provocar consecuencias negativas en la salud humana de quienes los ingirieran.

Resultado de imagen para laura lucchiniEl uso general de antibióticos en los animales, cuya carne y sus subproductos se comercializan para consumo humano, puede generar un problema con su presencia residual en  productos alimenticios. Estos antibióticos residuales en los alimentos conservan su capacidad antibiótica y pueden provocar por ejemplo, una disminución de la flora bacteriana en el intestino, que potencialmente facilitaría y agravaría las infecciones intestinales. Por otro lado, permitirían la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos en el intestino de las personas que ingieren dichos alimentos, resistencia que puede trasmitirse a bacterias patógenas.

Sin embargo, el uso de este tipo de medicamentos no implica necesariamente un riesgo para la salud humana si se siguen los protocolos de acción vigentes, ya que no sólo se cumple con los períodos de carencia (dejar de utilizar las sustancias un tiempo antes del sacrificio del animal) recomendados antes de su cosecha, sino que también estos productos son sometidos a una serie de determinaciones analíticas dirigidas a la búsqueda de residuos y contaminantes que pudieran representar un peligro para la salud de los consumidores. En nuestro país el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) es quien realiza los controles que garantizan la calidad y sanidad del salmón que se consume en la Argentina.

Chile es la nación salmonicultora por excelencia en Sudamérica, y es la que utiliza la mayor cantidad de antibióticos actualmente (frente a otros países que cultivan salmón del Atlántico). Datos oficiales, tanto de las propias autoridades chilenas como las de los países importadores; evidencian que en los últimos años las partidas no aceptadas por trazas de fármacos han resultado ser mínimas.

Ahora bien, existen diversos métodos para la detección de residuos químicos en la industria de los alimentos (los que pueden provenir de contaminantes externos por una incorrecta manipulación o procedentes de agregados en la etapa de producción, como son los antibióticos), entre los que podemos distinguir dos grandes grupos metodológicos:
  • ·      Los métodos no específicos (microbiológicos), de fácil utilización, económicos y que permiten un primer control rápido de las muestras. Se basa en determinar si existe o no proliferación bacteriana y se los conoce como “screening”, sólo considerándose válido el resultado negativo si se evidencia crecimiento de la bacteria que se utiliza como indicador. Por el otro lado, si ésta no prolifera, puede indicar la existencia de residuos químicos en la muestra, pero no permite definir qué tipo de sustancia es la que inhibe a las bacterias, no discriminando entre antibióticos o desinfectantes que podrían provenir, por ejemplo, de una contaminación cruzada. Si el resultado fuera “presunto positivo”, será imprescindible la confirmación mediante un método instrumental (específico) que permita identificar y cuantificar la sustancia en cuestión para poder definir si cumple o no, con los Límites Máximos permitidos que establece la legislación mundial vigente.
  •  ·    El otro grupo es el de los métodos específicos (químicos), que permiten determinar con exactitud la sustancia presente en una muestra, así como también la cantidad de la misma. Son métodos que requieren de instrumental sofisticado y personal entrenado. Dentro de los más conocidos se encuentran la Cromatografía Líquida de Alta Performance (HPLC) y la Cromatografía Gaseosa (CG). La elección del sistema de detección es muy importante para la selectividad y sensibilidad para su identificación.

Al parecer el método utilizado en la investigación de la UADE, fue un screening (técnica de análisis utilizada: Premi Test®), dando un resultado “presunto positivo” por lo que sería imprescindible su confirmación antes de difundir ampliamente los resultados en un comunicado que se reflejó en numerosos medios nacionales y del vecino país, y que generan inquietud en los consumidores, llevándolos a no ingerir pescado de cultivo, cuando este es de excelente calidad para a la salud humana. La población argentina ingiere muy poco pescado (aproximado de 7 kg/persona/año), incluyendo al salmón de Chile de alto precio; por lo que no existirían problemas de salud para en las cantidades consumidas.    
Por último, se puede agregar, dirigido a aquellos que no quedaran conformes con la inocuidad del producto proveniente del vecino país, que Argentina produce trucha de tamaño grande que, en cierta cantidad, puede sustituir al salmón, ya que los métodos de cultivo empleados en el país no implican ni vacunación, ni uso de antibióticos, ni tampoco de ectoparasitarios. Por otra parte, prácticamente el 90 % de la trucha producida en el país proviene del embalse Alicurá, que fue autodeclarado libre de enfermedades de denuncia obligatoria para Peces Salmónidos, ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).


Resultado de imagen para Cesar GentileEn tanto, César aclara que su opinión es sólo a título personal, ya que no es vocero de las  instituciones en las que trabaja, o ha trabajado. y dice al respecto del tema que nos ocupa:
En primer lugar debemos considerar que los alimentos de origen animal importados, lo hacen con el aval de un Certificado Sanitario, firmado por un funcionario del la Autoridad competente del país origen de la mercadería. Este documento, de forma similar a lo que ocurre en nuestro país, representa todo un sistema de control y normativa que el productor y elaborador están obligados a cumplir. Su formato, en muchos casos se consensuan mediante un acuerdo multi o bilateral. En el Certificado se consignan los elementos que sirven de garantías, para avalar que la mercadería tiene similar tratamiento (controles de inocuidad) que las exigidas en nuestro país.
Tengo entendido que autoridades de inocuidad de productos de la pesca y acuicultura del SENASA emitirán un comunicado oficial sobre este tema, lo que puedo comentar en función de mi experiencia, es que el SENASA tiene desde hace muchos años, un programa especial para control de importaciones, (Plan CREHA para productos de la pesca y acuicultura importados) en el que se muestrea y analizan las partidas ingresadas.  
Por otro lado, los ensayos sólo pueden ser realizados en laboratorios reconocidos, auditados y que emplean metodología analítica validada por la autoridad competente (SENASA) que se corresponden a los análisis de validación internacional según parámetros que son tomados de:

ü  EFSA (EUROPA)

En general SENASA no acepta ni toma los resultados de los screenings para la Certificación sanitaria como apto consumo humano, como los que se hacen en algunas plantas pesqueras, y que son de utilidad para reforzar los mecanismos de monitoreo. Solo los casos positivos y que estén indicando alguna transgresión a las normas, son los que merecen un análisis particular. En estos casos, se analizan los muestreos que se hicieron, y evalúa la realización de nuevos ensayos o bien la modificación del tamaño de la muestra. 
Cuando se informan estos análisis, no se referencian a un país en particular, por extrapolación simple, sino a los datos de la muestra: EMPRESA y LOTE en particular. Si no se tiene esta información, el procedimiento está mal hecho, porque no se puede rastrear el producto.

Chile está mencionado en numerosos artículos por la cantidad de antibióticos (ATB) que usa, (volumen total) en una comparación con lo que hace Noruega fundamentalmente y probablemente, para diferenciarse, emite boletines periódicos. (https://seafood.no/contentassets/c5a14b9acf3b4f1b9753263586513a68/use-of-antibiotics-in-norwegian-aquaculture.pdf).
Este dato, junto con el grado de concentración de los cultivos en ciertas áreas, son los señalados como responsables de los problemas medio ambientales que tienen los hermanos trasandinos. Les paso un artículo que menciona la temática

Esto no quiere decir que por carácter transitivo, el salmón de Chile sale a comercio con niveles altos de ATB o sin control u otras cosas que se mencionan en notas de este tipo.

Otro concepto que se maneja en el ámbito sanitario es que ciertos ATB se encuentran permitidos en cría animal. En Argentina somos expertos en el uso de ciertos ATB para otras especies como la vaca o el pollo. Para dimensionar esto que estoy afirmando, habría que analizar el volumen de estos medicamentos de los laboratorios veterinarios respecto al volumen producido (análisis de masa) tarea engorrosa, pero no imposible, teniendo en cuenta que así como sucede con la producción animal y los alimentos, también los medicamentos llevan registros.

En relación con este último punto, -uso de ATB en cría animal- lo que hay que respetar es el tiempo de carencia del medicamento, antes que el animal vaya a faena. Es obligatorio que esta recomendación se encuentre en las indicaciones del medicamento, para cada especie a la que el producto está autorizado.
De paso les comento que en Argentina (SENASA) no hay muchos medicamentos autorizados para cría de peces, excepto unos pocos usados en especies ornamentales.
En las Jornadas de Bioeconomía Centro (realizadas a fines de 2016 en Buenos Aires) se habló de estos temas, discutiéndose la necesidad y pertinencia de la realización de un manual de buenas prácticas. Será necesario en consecuencia, en nuestro país, contar con medicamentos autorizados para uso en producción acuícola.  

En el mundo, donde también se han realizado análisis periódicos del salmón de Chile y donde se consume mucho más que en Argentina, los principales hallazgos están referidos en mayor medida al verde de malaquita (VM, en realidad se busca un metabolito que indica su uso) que a los residuos de ATB.

Por último, ya van varios artículos publicados en distintos medios que apuntan al salmón de Chile. Es histórica la reacción de nuestro consumidor que disminuye en consecuencia el consumo de pescado, en este caso de todo pescado que se le parezca, con la trucha a la cabeza.

Yo me pregunto por qué no aprovechamos entonces para hablar de las producciones orgánicas, como la de Fabián Valdés en Tierra del Fuego, con engorde en el mar, que no puede “exportar” sus productos a la Argentina. También está el caso de las lagunas encadenadas de Santa Cruz, o de Cordillera en general, (NEUQUÉN-RÍO NEGRO-CHUBUT) que en su mayoría cuentan con más garantías que estos productos de Chile. Habría que hacer un trabajo sobre "percepción de aceptación por parte del consumidor" del estilo de los que hace el organismo de las autoridades de alimentos de Europa:


miércoles, 29 de marzo de 2017

Y qué pasa con el salmón rosado? un resumen de la controversia por hallazgo de antibióticos en pescados de de consumo

Resultado de imagen para pescados enfermosPara seguir con la saga del salmón, la UADE y la importación de peces, agrego esta nota aparecida en el portal de de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), http://nexciencia.exactas.uba.ar.
Como parte integrante de una entidad académica que produce conocimientos, los certifica y los aplica, resalto la importancia de ser serio en el trabajo y de hacerse cargo de lo que uno firma. Seguiremos la saga de este informe que se daría a conocer en breve, para corroborar que metodología aplicada, interpretación de resultados y formulación de conclusiones permitan aceptar o rechazar la aseveración.


Salmongate

El pez por la boca muere


TAPA — POR  EL 28/03/2017 A LAS 20:38 
Un comunicado de prensa de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que afirmaba que habían encontrado que el 66% del salmón que se vende en Buenos Aires está contaminado con antibióticos, disparó una andanada de noticias sobre los riesgos de consumir ese producto. Fuentes oficiales de Argentina y de Chile ponen en duda la seriedad del trabajo que la UADE dio a publicidad.
En setiembre de 2015, las declaraciones de un chef famoso sobre la insalubridad del salmón rosado tuvieron un notable eco en los medios de comunicación y desataron una fuerte polémica acerca de la salubridad de ese producto.
“El salmón es cinco veces más tóxico que una hamburguesa de cualquier cadena de comidas rápidas”, había declarado Christophe Krywonis, quien adquirió fama por su participación como jurado del programa televisivo Masterchef.
Hace pocas semanas, NEXciencia publicó un informe acerca de los mitos y verdades sobre los riesgos de la cría y el consumo del salmón, en el que se intenta aclarar las confusiones originadas por aquel revuelo mediático. Pero ahora no es un cocinero el que provoca el alboroto, es una universidad privada.
Aunque ambas historias tienen un factor común: se propaga información sobre un riesgo potencial para la salud pública sin consultar a la autoridad sanitaria competente.
La noticia
El pasado lunes 20 de marzo, la oficina de prensa de la UADE distribuyó un comunicado con el título: “Un estudio demuestra que el 66% de los salmones rosados que se consumen tienen residuos de antibióticos”. El despacho de prensa adjudicaba el trabajo al equipo encabezado por el ingeniero Pablo Rosito, del Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Saludables del Instituto de Tecnología (INTEC) de la Fundación UADE, y señalaba que, después de analizar “103 filetes de salmón recolectados de 38 comercios de Capital Federal”, habían detectado “residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”.
El anuncio también indicaba que “el 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los criaderos de salmón para contrarrestar las enfermedades que  provocan la muerte de los peces”.
La difusión
Sin lugar a dudas, la noticia contaba con suficientes elementos de interés periodístico para interesar a los medios de comunicación. De hecho, alrededor de las 19.00 horas de ese mismo lunes, en el programa De regreso por el mundo, de Radio El Mundo, entrevistaron a Sebastián Oddone, decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas de la UADE.
Pese a la supuesta gravedad del hallazgo, durante la entrevista Oddone relativizó el asunto con frases tales como “no es un tema que haya que hacerlo demasiado crítico”, “no lo demonicemos (al salmón)”, o “sigamos comiendo salmón”.
No obstante, al día siguiente se produjo la explosión noticiosa. En la mañana del martes, casi todos los medios gráficos nacionales dieron a conocer a través de sus portales de Internet el comunicado de la UADE de manera casi textual y, poco después, las radios y los canales de televisión peleaban por conseguir una entrevista con Oddone.
En sus encuentros con la prensa, Oddone resaltó reiteradamente la importancia de que la UADE efectúe estos trabajos “para que los alumnos de la carrera de Ingeniería en Alimentos aprendan sobre las buenas prácticas cuando se desempeñen como profesionales en la industria alimentaria”. Oddone también pudo mostrar los laboratorios de la universidad replicando -en vivo, ante las cámaras de un canal de televisión- el método utilizado para analizar los filetes de salmón. Esa misma mañana, NEXciencia se comunicó con una fuente oficial: El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). “Nos estamos enterando por ustedes”, confesaron, y pidieron un tiempo para informarse antes de opinar sobre la denuncia. Al mismo tiempo, NEXciencia solicitó a la UADE el informe científico que daba sustento a las afirmaciones del comunicado de prensa.
¿Y el informe científico?
A lo largo de esa semana, y mientras la noticia se diluía paulatinamente en el océano informativo, NEXciencia requirió a la UADE un sinnúmero de veces el informe técnico. El martes 21, el ingeniero Pablo Rosito sugirió por correo electrónico que tramitáramos ese requerimiento con la oficina de prensa de la UADE.
El miércoles 22 fue posible obtener una entrevista con el decano Oddone. Consultado por el informe, indicó: “Lo estamos por hacer público en estos momentos”, y se comprometió a enviar ese mismo día una copia por correo electrónico. En la entrevista también se le preguntó qué deberían hacer los consumidores a partir de la información que había hecho circular la UADE: “La cuestión es que se sepa y después se pueda elegir”, respondió. “Yo como salmón”, sostuvo.
-¿Qué pescaderías estudiaron?
-Nosotros tenemos el dato de qué pescaderías son, pero no lo informamos.
-¿Se comunicaron con SENASA por este tema?
-No. SENASA sabrá lo que tiene que hacer. Vamos a tener, obviamente, a disposición el informe si lo solicitan.
Paralelamente, desde el SENASA, una autoridad del área de competencia nos explicaba que ellos también estaban tratando de conseguir el informe: “No vamos a opinar sobre un comunicado de prensa”. De todos modos, aclararon: “Todo el salmón que se consume en la Argentina proviene de criaderos de Chile. Durante el 2016, año en el que se llevó a cabo el estudio de la UADE, importamos 15.000 toneladas de ese producto. A priori, no nos parece que 103 filetes, es decir, unos pocos kilos, constituyan una muestra representativa. Por otro lado, es fundamental conocer cómo se diseñó el estudio y cómo se efectuó la toma de las muestras”.
Un funcionario consultado también explicó que el SENASA tiene un Plan Nacional de Control de Residuos e Higiene en Alimentos (CREHA): “Todos los productos alimenticios importados pasan por este control”, subrayó. Además, señaló que el SENASA cuenta con una red de laboratorios oficiales que utilizan métodos de análisis que respetan los estándares internacionales. “Recibimos auditorías de inspectores de la Unión Europea”, ejemplificó.
A su vez, preguntándose por qué la UADE no había trabajado en conjunto con el SENASA, otro funcionario reconoció: “No podemos descalificar a priori los resultados de un trabajo llevado a cabo por una universidad y debemos considerar esto como un alerta para hacer un estudio más profundo. Pero, para ello, necesitamos el informe técnico. Porque, entre otras cosas, eso nos permitiría determinar en qué granja se criaron esos salmones”.
Finalmente, el lunes 27, una semana después de darlo a difusión como comunicado de prensa, la UADE dio a conocer su informe.
Información o marketing
Hacía varios días que el alboroto periodístico había cruzado los Andes y se reflejaba en numerosos medios de Chile. Y de allí vinieron las primeras respuestas oficiales.
Según Radio Universidad de Chile, la Subdirectora de Acuicultura de Sernapesca (Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile), Alicia Gallardo, indicó que “nos llama la atención, primero, el tipo de salmón que está involucrado, porque es un salmón que no se produce en Chile, lo segundo es que hace referencia a un elevadísimo porcentaje de detección de antibióticos –por sobre el 66%. El primero de ellos es una quinolona, que es la flumequina, y ahí es muy relevante señalar que durante el 2016 el uso de este producto en la salmonicultura chilena es tan marginal que es estadísticamente despreciable (bajo el 0,3%)”.
Por su parte, la revista chilena Mundo Acuícola, especializada en acuicultura y pesca, agrega declaraciones de Gallardo: “En cuanto a la presencia de oxitetraciclina, el porcentaje de uso de este antibiótico es bastante menor, de alrededor del 11%, porque el principal antibiótico utilizado en Chile es el florfenicol. Entonces llaman la atención los elevados porcentajes supuestamente detectados respecto de dos antibióticos, uno que prácticamente no se usa y otro que se usa en muy bajas cantidades”.
La misma publicación reproduce declaraciones de la Subdirectora de Comercio Exterior de Chile, Mónica Rojas: “Como país exportamos más de 600 mil toneladas anuales, distribuidas en alrededor de 30 mil embarques de productos salmónidos. En el año 2016 no tuvimos ningún reporte de parte de las autoridades competentes en destino por detecciones de algún tipo de residuos de productos farmacéuticos en nuestros productos”.
Finalmente, varios medios chilenos consignan que “desde Sernapesca informaron que se tomó contacto con la Dirección Económica de Cancillería y con la embajada chilena en Buenos Aires para recabar más antecedentes sobre el estudio y saber si existe algún tipo de validación o antecedente técnico por parte del SENASA”.
Entretanto, desde el SENASA prefieren seguir hablando off the record: “El informe no aporta mucho más que el comunicado de prensa. Parece hecho a las apuradas”, comentan, y anuncian: “El presidente del SENASA instruyó a los técnicos del Plan CREHA y de nuestros laboratorios para que se junten con la gente de la UADE y obtengan precisiones suficientes para elaborar un informe oficial”.
NEXciencia pudo saber que la reunión se llevará a cabo hoy miércoles, alrededor de las 16.00 horas. “Después veremos si SENASA decide sacar un comunicado y ahí podremos hablar libremente”, confirman desde la institución sanitaria.
En definitiva, después del alboroto periodístico, no queda claro para la población cuál es la actitud que debe tomar con relación al consumo del salmón. Lo único que queda claro es que la UADE tuvo su día de publicidad gratuita en casi todos los medios del país.
Todavía está por determinarse si existe un riesgo real para la salud pública. Entretanto, el verdadero riesgo es que el público no esté apropiadamente informado.

Antibióticos en salmón rosado chileno exportado a Argentina: una controversia a dilucidar...

Resultado de imagen para bacteria malaEsta nota es del portal de noticias Aqua.cl (http://www.aqua.cl/2017/03/22/en-argentina-acusan-que-salmon-chileno-contiene-restos-de-antibioticos/). La página es muy interesante  porque incluye otras noticias referidas al tema.  Más abajo comparto también la nota original de uno de los diarios argentinos que la difundió. Vale la pena hacer un seguimiento del tema, ya que los hermanos trasandinos dicen que puede ser un error, pero otras notas de Aqa.cl discuten la necesidad de reducir el uso de antibióticos. Esta misma nota aclara que el nombre "salmón rosado" es una denominación "de fantasía" para el producto salmón (de dos especies, Salmo salar, salmón del Atlántico y Oncorhynchus kisutch, uno de los salmones del Paciífico) que se exporta a Argentina, pero luego dice que ese (este) país no compra el verdadero salmón rosado (que es el nombre común de la especie Oncorhynchus gorbuscha, ootro de los salmones del Pacífico). Ahora resta contrastar los resultados de la UADE con los de las autoridades sanitarias chilenas. Nada de esto sería un problema si se consumiera pescado de cultivo argento. Y ya hay productores en Patagonia buscando producir trucha grande gente trabajando en esto...

SalmonChile rechazó investigación sobre salmón chileno con antibióticos


Filete de salmón (referencial)

Investigadores de la Fundación UADE analizaron más de 100 muestras provenientes de 38 comercios de Buenos Aires y detectaron que 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina.
Recientemente, el Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Saludables del Instituto de Tecnología de la Fundación UADE publicó los resultados de una investigación -liderada por el ingeniero Pablo Rosito- donde se asegura que más del 60% de los filetes de salmón rosado -denominación utilizada en el país trasandino-, que son importados casi en su totalidad desde Chile y que se comercializan en pescaderías de la ciudad de Buenos Aires, contienen presencia de antibióticos.
De acuerdo con lo detallado por el Instituto, dicha conclusión se produce luego de analizar más de 100 muestras provenientes de 38 comercios de la Capital Federal y detectar que 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los centros de cultivo para contrarrestar enfermedades que provocan la muerte de los peces, mayoritariamente por Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS), patología bacteriana presente en Chile y no así en Noruega, que es el principal país salmonicultor del mundo.
El estudio afirma que los “salmones presentan residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional (Código Alimenticio) y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”.
Más adelante, subraya que el “consumo no intencional de medicamentos a través de residuos presentes en los alimentos que ingerimos puede generar una selección de bacterias resistentes a los antibióticos, que en un futuro serán más complicadas de eliminar del organismo ya que contrarrestarán los efectos de las medicinas, por lo que la persona afectada sería más propensa a contraer enfermedades”.
Durante 2016, el consumo de pescado en Argentina anotó 7,2 kilos per cápita, y el salmón fue uno de los más demandados gracias a sus propiedades para contrarrestar -entre otras cosas- enfermedades cardiovasculares; esto, porque ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo y a normalizar los triglicéridos.
Declaración de SalmonChile
Luego de conocer la información emanada desde la Fundación UADE, la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), a través del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), emitió una declaración donde dijo verse en la “obligación de hacer importantes precisiones”.
A continuación la reproducimos íntegramente:
  1. Chile no exporta salmón rosado a ninguno de sus 75 mercados de destino (‘salmon pink’ y/o Oncorhynchus gorbuscha), especie a la que se refiere la prensa argentina.
  1. En nuestro país existen exigentes y acuciosos mecanismos de fiscalización por parte de la autoridad para acreditar la calidad e inocuidad de nuestros productos de exportación. En los últimos cuatro años, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y el Ministerio de Salud (Minsal) han tomado y analizado más de 6.500 muestras de salmón producido en Chile (aproximadamente 1.700 por año) sin encontrar en ninguna de ellas incumplimientos a la normativa nacional ni de los mercados de destino.
  1. Estos muestreos oficiales se realizan bajo las más avanzadas técnicas de laboratorio, las cuales son aprobadas y auditadas por las autoridades competentes de cada mercado. Y, en paralelo, las empresas asociadas a nuestro gremio toman anualmente cerca de 80.000 muestras, justamente para garantizar la calidad de sus productos.
  1. En Chile, el uso de medicamentos en la industria acuícola está regulado por el Reglamento de Medidas de Protección, Control y Erradicación de Enfermedades de Alto Riesgo para las Especies Hidrobiológicas, también conocido como Reglamento Sanitario para la Acuicultura (RESA), el cual está normado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura.
  1. Es importante recordar que en nuestro país el uso de antibióticos se realiza en total cumplimiento a las normas internacionales y a las recomendaciones de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal), y están 100% aprobados en los mercados de destino. Y en el caso particular del mercado argentino, las normas están sujetas al CODEX Alimentarius y es fiscalizado por el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) de ese país.
  1. Dado de que aún no existe información oficial por parte de la autoridad trasandina ni nacional, creemos que la información puede considerar errores, más aún si se entiende que nuestros productos cuentan con un 100% de trazabilidad sanitaria. Esperamos que esta situación no afecte nuestra profunda relación comercial con Argentina y se trate solo de un mal entendido.
La nota del diario Río Negro dice:


El 66% del salmón rosado importado de Chile tendría restos de antibióticos

Los datos surgen de un estudio realizado por la Uade. Es uno de los pescados más consumidos y se asocia a beneficios en la salud.

20 MAR 2017 - 22:03




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Tras una investigación del Instituto de Tecnología de la Fundación UADE, se pudo determinar que el 66% de los filetes de salmón rosado que se importan desde Chile y es comercializado en las pescaderías de la Ciudad de Buenos Aires, contienen presencia de antibióticos “que pueden afectar la salud de quienes la consumen”, aseguraron. Es uno de los pescados más consumidos, y además se asocia a propiedades favorables para contrarrestar enfermedades cardiovasculares, disminuir los niveles de colesterol “malo” y normalizar los triglicéridos.
En el estudio se explica que los salmones “presentan residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional (Código Alimenticio) y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”.
En los experimentos se realizaron más de 100 productos en 38 comercios de Capital Federal. Hallaron que “el 66% de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los criaderos de salmón para contrarrestar las enfermedades que provocan sus muertes”, precisaron.
Durante el 2016, en Argentina se consumió unos 7,2 kilos per cápita de salmón rosado y siempre se consideró un alimento tipo gourmet, exquisito y codiciado. En los últimos años pasó a estar de moda por el aumento en el consumo de determinados platos, como por ejemplo el sushi.
“Si bien no se estableció una tendencia general, los barrios de Almagro, Barracas, Belgrano, Boedo, Caballito, Colegiales, Nuñez, Palermo, Parque Chas, Recoleta, Villa Crespo, Villa del Parque y Villa Urquiza fueron los que tuvieron un mayor porcentaje positivo. Mientras que los barrios de Balvanera, Monserrat y San Telmo arrojaron datos negativos”, aseguró Pablo Rosito, director del estudio.
Los investigadores, que también son profesores de la carrera Ingeniería en Alimentos, llegaron a la conclusión de que durante el verano aumenta la cantidad de salmones con presencia de antibióticos. “Tomamos muestras durante todo un año y encontramos resultados positivos en el 77% de los casos analizados en verano, el 63% en primavera y el 41% en invierno”, sostuvieron.
Detallaron además, que el consumo no intencional de medicamentos “puede generar una selección de bacterias resistentes a los antibióticos, que en un futuro serán más complicadas de eliminar del organismo ya que contrarrestarán los efectos de las medicinas por lo que la persona afectada sería más propensa a contraer enfermedades”, indicaron.
La mayor cantidad de este pez que se consume en el país “es importada fresca desde Chile cuya industria es sumamente relevante a punto tal que se ha convertido en el segundo productor mundial de este pescado, detrás de Noruega”, resaltó el estudio. Allí los peces se crían en reductos artificiales sobre el mar y “suelen administrarles pesticidas y antibióticos, para controlar las enfermedades”.