viernes, 16 de octubre de 2015

Innovación en Acuicultura, seguro una necesidad que incluya a todos los actores

Resultado de imagen para alejandro flores navaYa que veníamos con Panorama Acuícola, tomo para difundir otra nota de este mes,   firmada por el Dr. Alejandro Flores Nava, que habla de la necesidad de no quedarse quieto, pero reduciendo tambien los movimientos inconexos... La modificación del texto original solo se hizo a efectos estéticos de este blog y el resaltado es propio. Reflexiones apropiadas para el NEA y la Patagonia argentina, diría yo.






La innovación en la acuicultura: ¿inercia o necesidad?

09 de octubre de 2015
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) contribuye de forma significativa, en diversos países, a promover la innovación rural participativa, empleando escuelas de campo y, en el ámbito de la acuicultura, con granjas agro-acuícolas demostrativas que han permitido multiplicar estos procesos.

Por:Alejandro Flores Nava*

Albert Einstein, en la década de 1920, decía que no se debe esperar un resultado distinto cuando se sigue haciendo lo mismo. Por supuesto, esta afirmación la hizo respondiendo a la lógica de mejorar y es así que la definición más simple de innovación podría ser todo cambio que supone una novedad y que se orienta a mejorar.

Si bien las escuelas de pensamiento en torno a la innovación se gestan en el seno de las actividades empresariales de gran escala, estableciendo análisis y métodos para conducir procesos con este propósito, la realidad es que todos innovamos constantemente aun sin darnos cuenta, tanto en lo personal como en nuestras actividades profesionales.

Sin embargo, la innovación no parece aún ser un proceso consciente y dirigido en el ámbito de la acuicultura, particularmente considerando que la gran mayoría de las empresas acuícolas son micro, pequeñas y medianas (entre el 70 y el 100%, dependiendo del país) y, aunque practican constantemente cambios para resolver problemas de orden tecnológico y mantener su competitividad de acuerdo con su escala, lo hacen de manera inercial y reactiva.

Los cambios tan acelerados de los entornos ambiental y económico que enfrentan las empresas acuícolas, sin duda demandan de la innovación para adaptarse, mantenerse funcionando y crecer. En este sentido, es importante re-pensar este concepto como una estrategia integral que requiere análisis, planificación, recursos adecuados, implementación y evaluación. 

Este ciclo es válido, tanto para innovar procesos para adaptarse y fortalecer la sostenibilidad, como para generar nuevos y mejores productos acuícolas, independientemente de si se trata de una empresa de gran escala orientada a la exportación, o, más importante aún, si se trata de los acuicultores de recursos limitados o de la micro y pequeñas empresa. 

Por supuesto, una condición fundamental para promover y gestionar la innovación, es contar con una masa crítica de recursos humanos que reflexione, analice, proponga y acompañe técnicamente.

Pero la innovación no tiene que ver sólo con empresas, sino con procesos sociales y este es el caso del enfoque denominado Innovación Rural Participativa (IRP), que consiste en formular estrategias integrales para el mejoramiento tecnológico en comunidades rurales, con la participación directa de los productores en todos los pasos del proceso. 

De forma resumida, los elementos fundamentales de la IRP incluyen 
  1. un mapeo de actores; 
  2. un diagnóstico participativo de la organización que incluya las dimensiones tecnológica, organizativa y empresarial;
  3. la creación de un entorno habilitante para la innovación a través de la información y la apropiación comunitaria de las tareas por emprender;
  4. la formulación participativa de proyectos de mejora tecnológica fortaleciendo la organización y las economías de escala; 
  5. la implementación y evaluación de las acciones de innovación y el desarrollo empresarial de la organización. 

En la IRP el agente externo transmite y facilita, pero la masa crítica es aportada por la propia comunidad con sus saberes locales e ingenio. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) contribuye de forma significativa, en diversos países, a promover la innovación rural participativa, empleando escuelas de campo y, en el ámbito de la acuicultura, con granjas agro-acuícolas demostrativas que han permitido multiplicar estos procesos.

En otra escala, autoridades rectoras de la acuicultura de diversos países de América Latina han empezado a apostar por la promoción de la innovación en acuicultura; países tales como Chile, México, Brasil y Perú. En este último país, por ejemplo, es digno destacar que en 2013 se formuló y promulgó oficialmente, con asistencia de la FAO, el Programa Nacional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación en Acuacultura y se encuentra gestionando un amplio y significativo proyecto con el Banco Mundial, con asistencia técnica de la FAO, para fortalecer el sistema nacional de innovación en pesca y acuicultura. Esta apuesta permitirá al país desarrollar mayores capacidades, nuevos productos e incrementar sus capacidades sectoriales de forma sostenible y de cara a los nuevos retos globales.

El Dr. Alejandro Flores Nava es Oficial Principal de Pesca y Acuacultura de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe. Actualmente se encuentra en Santiago de Chile.
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